-La siesta deja al cuerpo en un estado relajado, contrarrestando los efectos del estrés diario y aumenta nuestra productividad
- 7.000 periódicos pesan alrededor de una tonelada, lo que equivale a tres metros cúbicos de madera
- Reciclar 3.000 botellas de vidrio evita 1.000 kilos de basura y reduce la contaminación del aire en un 20%
- El Brócoli fortalece los huesos, previene el cáncer de mama, da vitalidad intestinal, salud cardiaca, salud en el embarazo y reduce el impacto de la glucosa.
- La luz del Sol emplea 8 minutos y medio para recorrer los 150 millones de kilometros que hay hasta la Tierra.
- Una gota de petróleo es capaz de convertir 25 litros de agua potable en NO potable
- Media cucharadita de canela puede ayudar a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre
- Reciclar papel y cartón reduce en un 74% la contaminación del aire y en un 35% la del agua.
- Un kilo de papel reciclado evita la emisión de 900 kilos de dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero.
- Una piña contiene casi todas las vitaminas que necesitamos al día y dieciséis minerales que ayudan a la digestión y a la absorción de nutrientes
- El plastico que menos depende del petroleo es el PVC (Cloruro de Polivinilo); solo 43% de su molecula deriva de el; el otro 57%, de la sal
- Sabias que un litro de aceite puede contaminar 1.000 litros de agua
- Sabias que hay alrededor de 50 diferentes grupos de plásticos en el mundo
- Sabias que sólo se recicla el 1% de las bolsas de plástico en todo el mundo
- Para fabricar una tonelada de papel nuevo son necesarios 2.400 kilos de madera, 200.000 litros de agua y unos 7.000 kw/h de energía
- Si se consiguiera reciclar aunque solo fuera la mitad del papel usado en todo el planeta de podrían salvar ocho millones de hectáreas de bosque al año.
-Si reciclamos latas y las utilizamos para la fabricación de nuevos envases la energía necesaria para su elaboración es un 90% menor que la necesaria en la elaboración inicial y además la contaminación atmosférica que se genera en el reciclaje de latas de aluminio es un 95% menor.
-El aluminio se descubrió en 1820 y llegó a tener más valor que el oro.
- Las pilas que se utilizan en relojes, calculadoras, etc. A pesar de su reducido tamaño son las más contaminantes.
- Una sola pila de mercurio puede contaminar 600.000 litros de agua y una alcalina 167.000 litros
- Las huellas dactilares se desarrollan entre el segundo y el sexto mes del embarazo.
- La alegría: ese estado de animo que te dibuja una eterna sonrisa
- El presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt, se negó una vez a dispararle a un oso, por lo que bautizaron a los ositos de peluche con el apodo del mandatario: "Teddy".
- Sabias que en el mundo hay más de 6.000 "clubs de la risa" en 60 países, según la asociación internacional del Yoga de la Risa
- Sabias que la yema de cada uno de nuestros dedos tiene mas de 10 mil sensores microscopicos por eso nuestro sentido del tacto es tan preciso y delicado
- Sabías que el primer periódico venezolano se denominó " Gaceta de Caracas" y fue publicado por vez primera el 24 de Octubre de 1808?
- Sabías que las colillas de cigarro son el principal residuo que contamina diversas áreas. Se estima que a nivel mundial se fuman cerca de 5,6 billones de cigarrillos al año, yuna sola colilla puede contaminar 8 litros de agua, según los estudios publicados por la revista médica “British Medical Jornal”
Derechos de autor de la imagenIMAGES KAFFEEFORMImage captionLos restos de seis tazas de café son suficientes para que la compañía alemana Kaffeeform produzca una taza y un plato.
Si buscas con detenimiento, puedes encontrar la fortuna hasta en la basura.
O al menos ese parece ser el caso de quienes han encontrado en el residuo o borra del café una muy buena manera de ganarse la vida.
A continuación te contamos cómo lo lograron.
No botes los residuos
Hace cinco años Julian Lechner era estudiante de diseño en Italia y justo cuando saboreaba su quinto expreso se le ocurrió la idea de hacer su proyecto de graduación sobre cómo transformar granos de café usados en materiales nuevos.
Ahora vive en Berlín, donde produce una sustancia ideal para la fabricación de tazas y platos hecha a base de granos de café.
"La vajilla tiene un ligero olor a café que dura un par de semanas", comenta el diseñador de 30 años de edad.
La cantidad de café utilizado en seis tazas, es suficiente para hacer una de nuestras tazas"
Julian Lechner, empresario
Una taza tamaño expreso con su platillo cuesta US$22, mientras que el set para tomar capuchino cuesta US$28.
"No saben a café. Si tomas té en ellas, vas a poder disfrutar el sabor de tu té", aclara.
Lechner renunció a su empleo como diseñador y fundó su propia compañía -Kaffeeform- con un crédito de unos US$44.717.
Kaffeeform recoge mensualmente 500kg de granos de café usados en locales o cafeterías de la ciudad, sin tener que pagar un centavo.
"La cantidad de café utilizado en seis tazas, es suficiente para hacer una de nuestras tazas".
Adiós a los pies olorosos
Aman Advani era un asesor de negocios que viajaban continuamente.
Una de las cosas que más le desagradaba, luego de sus largas jornadas laborales, era la sensación de humedad en sus pies por las medias de vestir que utilizaba.
Derechos de autor de la imagenMINISTRY OF SUPPLYImage captionEStas medias hechas por la firma Ministry of Supply contienen fibras impregnadas de café.
Para resolver el desagradable problema cortó la parte de la pantorrilla de la media, y la cosió a la suela de una media deportiva diseñada para absorber el sudor.
En 2012 Advani y un compañero del MIT crearon la marca Ministry of Supply en Estados Unidos, con un crédito por US$8,5 millones, y comenzaron a fabricar medias antitranspirantes para ejecutivos.
A pesar de la aceptación del público, los clientes comenzaron a decirle que uno de los problemas más grandes con las medias era el olor que dejaban en los pies.
"El café fue una solución natural y poderosa. Nada se le puede comparar", indicó Advani, de 31 años.
"Cuando vas a una tienda por departamentos y buscas la sección de perfumes, te vas a encontrar granos de café en los mostradores. Ahí los utilizan para despejar el olfato de tantas fragancias. El café es capaz de neutralizar otros olores".
Hace tres años comenzaron a producir el nuevo tipo de medias incorporándoles 40% de poliéster reciclado con infusión de café.
Cada par de estas medias de vestir se vende en US$15, y son una de las líneas más populares de la marca de Advani.
Al igual que Julian, el café utilizado en estas medias es el desecho de lo que se consume en tiendas y cafeterías.
Hilos de café
American Eagle, Timberland y L.L. Bean son algunas de las 100 marcas que utilizan tela S. Cafe, hecha con hilos que contienen de 1,2 a 1,5% de nano partículas de granos de café.
Derechos de autor de la imagenSINGTEXImage captionLa marca de ropa con café Singtex fue idea de Jason Chen y su esposa.
Los productores de S. Cafe es la empresa Singtex, de Taiwán, la cual obtuvo ganancias de US$45 millones el año pasado.
Esta empresa familiar invirtió US$2,2 millones y cuatro años de trabajo en el desarrollo de esta tela.
La idea provino del gerente de la empresa, Jason Chen, luego que escuchara al dueño de una cafetería pedir que le guardaran los granos de café usados para llevárselos a su casa, y así aprovechar sus propiedades desodorizantes.
Cuando la esposa de Jason conoció la historia le dijo en broma que debería usarlo en su ropa, para que dejara de ser un hombre maloliente. El chiste familiar se convirtió posteriormente en Singtex.
La empresa utiliza diariamente 500kg de café usado, que obtiene gratis de tiendas y cafeterías.
Encendiendo la parrilla
Los residuos de café también están siendo utilizados por una empresa radicada en Reino Unido, para fabricar pequeños leños con forma de salchicha, que sirven para encender parillas.
Con una tecnología denominada bio-grano actualmente reciclan 50.000 toneladas de grano de cafés al año.
Derechos de autor de la imagenBIO-BEANImage captionLa compañía británica bio-ben convierte el café reciclado en leña para parrillas o asados.
Arthur Kay, creador de bio-grano, aclara que los troncos no tienen el olor característico del grano.
Kay dio con la idea tres años atrás, cuando estudiaba arquitectura y se encontraba diseñando una cafetería.
Mientras evaluaba el local le llamó la atención la enorme cantidad de residuos de café que se producían a diario, y pensó en cómo transformarlos un biocombustible.
Para desarrollar su idea obtuvo un financiamiento de US$13,3 millones, y ahora cuenta con 30 empleados.
"Los leños de café funcionan como un sustituto perfecto del carbón, y arden por más tiempo y generan más temperatura que la madera. Eso representa un ahorro para las personas", explica Kay.
Arreglando el jardín
Cuando la compañía Greencup buscaba nuevas ideas de reciclaje, hurgó en el popular consejo de que los granos de café pueden enriquecer la calidad de la tierra.
"Los británicos tienen fama de ser los más fanáticos del mundo en cuanto a jardinería se refiere. Por eso pensamos que un producto para el jardín era una idea fantástica para atraer personas al reciclaje del café", dijo Adam Fairweather, director de innovación en Greencup.
Derechos de autor de la imagenGREENCUPImage captionGreencup transforma unas 200 a 300 toneladas de restos de café en fertilizante 100% orgánico.
Luego de años de investigación, la empresa logró producir un fertilizante 100% orgánico, que además es repelente de babosas.
Para producir este fertilizante utilizan entre 200 y 300 toneladas de residuo de café al año, mezclado con ingredientes naturales como helechos y cenizas de madera.
El precio de venta es US$9,19 por litro y la compañía obtiene unos US$2.672.950 al año.
Exhibiendo joyas brillantes
Cuando Rosalie McMillan pasa un día completo portando alguno de los anillos que ella misma hace, le queda cierto aroma de café en sus dedos.
Esto ocurre porque en las piezas que crea utiliza una mezcla que contiene 70% de granos de café reciclados, recogido en su mayoría de lo que consumen en oficinas en Londres.
Derechos de autor de la imagenROSALIE MCMILLANImage captionRosalie McMillan elabora estos brazaletes con café molino y pan de oro.
"Es un material maravilloso, con el que muchas personas se identifican alrededor del mundo".
La diseñadora invirtió unos miles de dólares hace dos años para hacer de la joyería su negocio. Ahora vende online y a través de algunas tiendas en Londres.
Los precios de sus piezas van desde US$108 por un anillo con una hoja de oro de 22 quilates, hasta US$607 por un inmenso collar hecho con plata reciclada y oro.
Café hecho arte
Aburrido de hacer otra figura de hoja en la espuma del café que servía en una tienda, Ghidaq al-Nizar comenzó a desarrollar sus propias figuras artísticas en su casa, en Bandung, Java Occidental.
Derechos de autor de la imagenGHIDAQ AL-NIZARImage captionEl artista indonesio Ghidaq al-Nizar usa el café en hojas, cerámica y otros para crear obras de arte.
"Era muy flojo para hacer la espuma de leche, colocársela a mí café y dibujar un grabado", contó Ghidaq. Se hizo solo la taza de café y al terminarlo vio los granos en el fondo, y creyó ver a Grim, un personaje de Harry Potter.
De inmediato comenzó a trabajar en esa imagen con los granos, desarrollando así su propio estilo.
Ahora utiliza brochas de pintar, pinceles para decorar cerámicas, unas gotas de café y pega para crear sus obras artísticas, en las que emplea dos cucharadas de café reciclado en cada pieza.
La mayoría de sus obras se venden a través de Internet, por precios que oscilan entre US$150 y US$780.
"¿Por qué uso café? Porque me enamoré de él. El café significa celebración.De lo que se trata es cómo amamos lo que nos gusta y cómo festejamos nuestra vida con eso que nos gusta. Se trata de amar más, difundir más amor y paz. Disfruta cada gota de tu café", dice.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionHasta 2060 no tendremos la capacidad de reciclar la misma cantidad de plástico que hoy producimos.
¿Puedes imaginar 1.000 millones de elefantes? Y ahora, ¿puedes calcular cuánto pesan?
Pongámoslo más fácil: imagina el edificio Empire State de Nueva York.
Ahora multiplícalo por 25.000.
Ese peso sería el equivalente del de todo el plástico que ha producido el hombre en los últimos 65 años: 8.300 millones de toneladas.
Al menos eso estima un grupo de científicos liderados por Roland Geyer, de la Universidad de California en Santa Bárbara (EE.UU.), que calcularon por primera vez la cantidad de este material generada en el planeta desde los inicios de su producción industrial.
Lo escalofriante de la cifra es que más mitad de esa cantidad se produjo en los últimos 13 años.
Y no solo eso: más del 70% de la producción total se encuentra ahora en los flujos de desechos de los vertederos y en los océanos: unos 6.300 millones de toneladas.
Entonces, ¿hacia dónde vamos?
¿Un planeta de plástico?
El gran problema del plástico es consustancial a su utilidad: la mayoría de los productos fabricados de este material tienen una vida útil muy corta y suelen ser desechados con facilidad.
Está por todos lados: desde la envoltura de los alimentos y la ropa, hasta la mayoría de los dispositivos electrónicos que usamos.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage caption¿Nos convertiremos en un planeta de plástico?
Pero son precisamente esas características las que ahora nos presentan un riesgo como especie.
Ningún tipo de plástico es biodegradable, al menos no los de uso común.
La única manera de eliminarlo es mediante un proceso de descomposición conocido como pirólisis o por incineración, aunque este último procedimiento no es recomendado por sus efectos nocivos para la salud y al medio ambiente.
Mientras tanto, los residuos se acumulan.
"Hay suficientes restos de plástico en el mundo para cubrir un país entero del tamaño de Argentina", explicó Greyer a Jonathan Amos, corresponsal de Ciencia de la BBC.
"Nos dirigimos rápidamente hacia un 'planeta de plástico', y si no queremos vivir en ese tipo de mundo, tal vez tengamos que repensar la forma en que usamos algunos materiales ", dijo.
Alerta en los océanos
Un informe preliminar del estudio, publicado en 2015, causó revuelo luego de que se conociera que cada año se vierten unos ocho millones de toneladas de basura al mar.
Según explica el corresponsal de Ciencia de la BBC, este flujo particular de desechos hacia los océanos es probablemente el que generó más preocupación, por la evidencia de que el material estaba entrando en la cadena alimentaria de los peces y otras criaturas marinas.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLas tortugas se encuentran entre las principales especies marinas que mueren al confundir desechos plástico con alimentos.
El oceanólogo Erik van Sebille, de la Universidad de Utrecht, en Holanda, explicó a la BBC que la proliferación del polímero en los mares está generando un "tsunami de residuos de plástico", que amenaza la vida en los mares.
"Necesitamos un cambio radical en la forma en que nos ocupamos de los desechos de plástico. Como van las cosas, hasta 2060 no tendremos la capacidad de reciclar la misma cantidad de plástico que hoy producimos", comentó.
Problemas con el reciclaje
Aunque muchas empresas intentan aumentar el reciclaje de plásticos y se proponen nuevas alternativas biodegradables, la producción del material tradicional es tan simple en la actualidad que constituye una práctica difícil de erradicar.
Richard Thompson, profesor de Biología Marina en la Universidad de Plymouth, en Inglaterra, explicó al corresponsal de Ciencia de la BBC que todavía no contamos con la tecnología suficiente para reciclar todo el plástico que se produce.
Sin embargo, según explicó Geyer, una ventaja del plástico es que, al reciclarse, podría mantenerse en uso.
Una botella de agua, por ejemplo, puede reciclarse hasta 20 veces sin que pierda propiedades el material.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionUna botella de agua podría reciclarse hasta 20 veces. Sin embargo, la mayoría termina en los océanos.
Sin embargo, más de 90% de los residuos de plástico que existen hoy en la naturaleza, no fueron reciclados ni una sola vez.
De acuerdo con Geyer, de no tomarse medidas, para 2050, se habrán generado más de 12.000 millones de toneladas de residuos de plástico.
Image caption¿Comprarías unos zapatos cuya suela estuviera hecha de goma de mascar?
Los chicles tienen una vida muy corta, pero un costo muy alto.
Cada año, gastamos en el mundo más de US$19.000 millones en gomas de mascar, pero buena parte de ellas terminan pegadas al suelo.
Son, de hecho, el segundo tipo más habitual de basura callejera, después de las colillas de cigarrillos.
Pero una diseñadora británica tuvo una idea rompedora: ¿y si transformamos ese material usado en productos nuevos?
Fue así como Anna Bullus comenzó a reciclar goma de mascar, y a fabricar objetos al mismo tiempo que limpiaba las calles de Reino Unido.
Image captionAnna Bullus enseña a niños sobre sostenibilidad en el Museo del Diseño de Londres.
Luego pensó en cuáles podían reciclarse.
"Encontré un trozo de goma de mascar y, como diseñadora, me sorprendió por completo que no se estuviera haciendo nada para reciclarla", le contó a la BBC.
Investigando la química de la goma de mascar, descubrió que su principal ingrediente, la goma base, es una goma sintética, un tipo de polímero (materiales que se forman por la unión de varias moléculas de bajo peso) similar al plástico.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLos chicles que pisas por la calle pueden transformarse en nuevos materiales.
"Se llama poliisobutileno", explica Anna. "Lo mismo que te encuentras en el tubo interno de las ruedas de bicicleta".
Ese material, al que también se le conoce por las siglas PB o caucho butilo, se obtiene de petroquímicos, los cuales son refinados a partir de combustibles fósiles, como el petróleo crudo.
Anna se dio cuenta de que los chicles, una vez que son consumidos, pueden convertirse en un material muy útil y versátil.
Image captionSu principal ingrediente es la goma base, un tipo de polímero.
En busca de chicles usados
Pero, ¿cómo lograr persuadir a la gente de que done sus chicles usados, en lugar de tirarlos a la calle de manera descuidada?
Como parte de su estrategia, Anna creó unos cubos de basura rosas, brillantes y en forma de burbuja a las que llamó Gumdrop, que en español significaría algo así como "deposite sus chicles".
Para facilitar la tarea, hizo posible que esos contenedores pudieran colocarse a la altura de la cabeza.
Los propios cubos están hechos de chicle reciclado y un mensaje colocado junto a ellos explica que cualquier chicle recolectado será usado para crear nuevos objetos.
Image captionEstas papeleras están hechas de chicles usados.
La Universidad de Winchester, al sur de Inglaterra, Reino Unido, fue uno de los primeros lugares en instalar esos contendores. Cerca de 8.000 personas viven y trabajan en el campus, y las autoridades querían limpiar la zona de chicles.
Para convencer a la gente de su uso, adoptaron una estrategia doble.
Instalaron 11 de las papeleras creadas por Anna y, para reforzar el mensaje de que los chicles pueden ser reciclados, les regalaron a cientos de estudiantes vasos de café hechos de ese material.
"Los estudiantes olfateaban primero la taza para comprobar que no olía a menta o a chicle", recuerda Liz Harris, responsable de la universidad para asuntos ambientales.
"Gran parte de la goma de mascar que se vende en la calle es un polímero, por eso puede ser usado para fabricar nuevos productos. Cuando la gente se da cuenta de ello, es lindo".
18 meses después, la universidad observó menos chicles en sus calles y edificios, y está expandiendo el programa para reciclarlo.
Image captionUn vaso de café como este contiene 42 chicles usados.
El aeropuerto de Heathrow, en Londres, también está adoptando la medida. Lo probó durante tres meses y hubo "una mejora notable", que le permitió ahorrar más de US$8.300 en gastos de limpieza.
Además, la empresa de ferrocarriles Great Western Railway instaló las papeleras de chicles en más de sus 25 estaciones.
En cada uno de esos dos casos, los contenedores no solo solucionaron el problema de reciclar la goma de mascar, sino que además potenciaron un cambio en el comportamiento de la gente.
Dándole forma al plástico
Otro reto para Anna fue encontrar socios industriales dispuestos a ayudarle reciclar goma de mascar usada, algo completamente novedoso.
Finalmente, logró convencer a una planta de reciclaje en Worcester, en el centro de Inglaterra, para que se sumara al proyecto.
Primero, descartan los materiales que no necesitan, como papeles o envoltorios, y después trituran las gomas de mascar y las combinan con otros polímeros y plásticos reciclados.
La proporción de las mezclas varía, pero Anna dice que cada objeto contiene al menos un 20% de chicle usado.
En un lugar especializado para moldear plásticos en Leicester, Inglaterra, llamado Amber Valley, que normalmente fabrica alarmas, Anna crea los diseños de los productos que fabrica a partir de chicle.
Image captionLos chicles se someten a temperaturas altas antes de introducirlos en máquinas que les permiten moldearlos.
La mezcla de plásticos que contiene la goma de mascar reciclada se introduce dentro de una máquina. Después, es convertida en una pasta que puede usarse para crear nuevos objetos, una vez que se enfría.
"No hay ninguna diferencia entre el material de polipropileno equivalente a los chicles. Las temperaturas y los parámetros para procesarlo son idénticos", le dice a la BBC Brett Nixon, un directivo de la planta de reciclaje.
"Cuando manejas el producto terminado, toma un tiempo acostumbrarse al hecho de que estuvo antes en la boca de una persona".
"Pero una vez que superas eso, es fácil. Reciclarlo y darle una segunda vida significa ayudar al medio ambiente. Es una idea fantástica".
Y está encontrando nuevos apoyos.
"Es una forma muy creativa e innovadora de hacer que la gente tome responsabilidad sobre los chicles que tira. Creemos que ese cambio de comportamiento es la única solución sostenible a largo plazo para afrontar el problema, y lo apoyamos", dice Alex Hunter-Dunn, vocero de Wrigley, una empresa estadounidense —y uno de los mayores fabricantes en Reino Unido— que respalda el proyecto.
Algunos investigadores han intentado otras soluciones, como crear goma de mascar biodegradable que se elimine más fácilmente de las calles, o chicle orgánico, como Chicza, cuya materia prima se extrae con métodos sostenibles de las selvas de México y América central. Pero su mercado es reducido.
Anna cree que en el mercado actual, dominado por chicles no biodegradables, su método es la mejor opción.
"Creo que a través del diseño adecuado podemos cambiar la manera en que la gente se comporta", dice la diseñadora.
Image captionLa goma de mascar también puede servir para crear botas como estas.
"La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos."
"Todos hablan de dejar un mejor planeta para los hijos, pero por qué no dejar mejores hijos para el planeta ?
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REDUCIR al máximo el consumo, seleccionando en las compras productos que tengan un menor impacto ambiental y evitando generar basura innecesaria.
REUTILIZAR empleando repetidamente o de diversas formas aquellos productos consumibles.
RECICLAR utilizando los residuos como materia prima para la elaboración de un producto que puede ser igual o distinto al inicial. El reciclaje de materiales es fundamental ya que permite el ahorro de materias primas y disminuye el gasto de energía y agua, al mismo tiempo que reduce la generación de residuos y la contaminación que esto conlleva. Para reciclar es necesario realizar una disposición selectiva de los residuos que generamos, a través de la separación en origen de los diferentes materiales que desechamos.
¿Sabias que se requieren 17 árboles para producir 1 tonelada de papel?
“Imprime solo cuando sea estrictamente necesario y si es posible utiliza las dos caras, configura la impresora”