domingo, 23 de agosto de 2015

Qué tan reales son estos 7 grandes mitos de la economía

Para muchos, la economía no es una ciencia, sino política disfrazada con números.
Y con ese trasfondo, los planteamientos formulados por los economistas se nos presentan en una jerga técnica, a veces rebuscada, que suelen generar dos reacciones rápidas en audiencias masivas: cambian de canal o se asustan.
Sin embargo, la economía como tal se ha convertido en un genuino laboratorio de ensayo y error, donde keynesianos, monetaristas, comunistas y demás tribus han desplegado una serie de ideas a fin de captar la atención del público y echar a andar planes de gobierno.
En consecuencia, existen unos mitos universales transmitidos de generación en generación hasta formar una memoria colectiva, que se avivan dependiendo de las coyunturas políticas de cada país.
Aquí te presentamos 7 de los más populares de acuerdo con académicos y especialistas.

1 Los inmigrantes nos roban los puestos de trabajo

Inevitable pensar en Donald Trump izando fieramente esta bandera. Y hay una cara aún más agria, como la que se ve en Calais con los inmigrantes tratando de cruzar la frontera por cualquier vía.
Adam Davidson comenta en el New York Times que "generalmente apoyamos la inmigración cuando los inmigrantes son diferentes a nosotros. A las personas de clase media o media alta no les preocupa la llegada al país de los pobremente educados inmigrantes".
Donald Trump
A pesar de lo que opina Donald Trump, economistas advierten que los inmigrantes generan un impacto positivo en las economías.
Pero cuando tienen nuestro mismo perfil, Davidson advierte que las alarmas comienzan a sonar.
No obstante, a pesar de esa visión particular existe otra donde la inmigración beneficia la economía de los países.
Un estudio realizado recientemente por la Universidad de Chicago, no encontró a un economista que estuviera en desacuerdo con esta apreciación.
La clave según Davidson es que este mito descansa en la falacia de creer que la única manera de conseguir un trabajo es quitándoselo a otro.
En realidad, "los inmigrantes no solo incrementan la mano de obra disponible en el país, sino que incrementan la demanda de más trabajadores, porque utilizan su salario para alquilar apartamentos, comprar comida, cortarse el cabello, comprar celulares", explica Davidson.
En otras palabras, quienes alquilan apartamentos, los peluqueros, los dueños de abastos y tiendas de celulares, etc., tendrán una sonrisa en los labios.
Como ejemplo clásico está el caso de los "Marielitos", la oleada migratoria que llevó a Miami más de 125.000 cubanos en 1980.
Cifras de un estudio del economista David Card, de la Universidad de California, Berkeley, revelan que de ese grupo unos 45.000 estaban en edad de trabajar.
Inmigrantes en Calais
La crisis de inmigrantes en la frontera entre Francia y Reino Unido genera una enorme presión social, que puede activar viejos mitos.
Cuatro meses después la fuerza laboral de Miami creció 7%. Su estudio demostró que la gente de la ciudad no sufrió impactos por pérdida de empleos o reducción de sus ingresos.

2 El cliente siempre tiene la razón

La tradicional cultura de servicio y la inclinación natural de la gente es decir que el cliente siempre tiene la razón.
¿Peroquién es más importante: el cliente o el productor? La respuesta es que, como dicen los economistas, depende.
El experto en materia monetaria Cullen Roche, escritor del libro Capitalismo Pragmático, cuenta que "el punto no es quién es más importante, sino que los dos son vitales en el ciclo de todo negocio, por lo que lo más importante es en cuál parte del ciclo de las necesidades económicas estamos".
En otras palabras, en algunos momentos el cliente tendrá el sartén por el mango, y en otros la empresa dirá "tómalo o déjalo".
Vendedor y consumidor negocian
En algunos momentos el cliente tendrá el sartén por el mango, y en otros la empresa dirá “tómalo o déjalo”.
"Uno debe ver a productores y consumidores como lados de una misma moneda. Para multiplicar esta moneda se necesitan consumidores saludables, y vibrantes e innovadores productores", concluye Roche.

3 El precio refleja el valor

En este momento en Venezuela una servilleta vale más que un billete de baja de denominación.
El Observatorio Español del Mercado del Vino acaba de anunciar que el precio medio del vino de España exportado se situó en US$1,25 por litro, mientras que el de Nueva Zelanda se vendió a casi US$5 por litro. ¿Estás de acuerdo con esa diferencia de precios?
De seguro los dueños de viñedos españoles dirán que no.
Es por ello que muchas veces se dice que el precio de un bien o servicio se basa en lo que la mayoría esté dispuesta a pagar por él.
Más psicología que matemáticas.
Mujer es bañada con vino
El precio promedio del vino español (US$1,25 por litro) es más barato que los de Nueva Zelanda (US$5), lo cual no hace felices a los viñedos españoles.

4 Imprimir dinero causa hiperinflación

"Cuando el gobierno imprime dinero lo que viene es hiperinflación". Uhm… no necesariamente.
Primero, como explica la página especializada en finanzas Pragcap.com, "el gobierno no produce dinero y se lo da al público. Produce dinero y monedas para distribuirlo en el sistema bancario, donde el público lo puede utilizar en sus cuentas y medios de pago".
Segundo, las causas de hiperinflación en un país son mucho más complejas. Por lo general, para Pragcap.com hace falta:
  • Colapso en la producción
  • Corrupción rampante del gobierno
  • Perder una guerra
  • Cambio o caída del gobierno
  • Perder la soberanía de la moneda nacional por controles de cambio o endeudamiento en moneda extranjera.
Los billetes nuevos no generan por si solos la hiperinflación, sino la combinación de varios factores.

5 Cada niño que nace viene endeudado

La situación de Grecia ha puesto en boga con dramatismo absoluto esta pieza infaltable en todo discurso de campaña electoral o conversación doméstica sobre el futuro de todo país.
Madre con un niño en la calle
La crisis actual de Grecia ha arrojado a muchas personas a la calle. El futuro de ellos será tema central de la campaña por iniciarse.
En realidad, nadie nace con una factura pegada al cuerpo ni le corresponde pagar a ningún acreedor internacional. Las deudas nacionales son compromisos adquiridos por los gobiernos de turno, que comprometen al Estado de cada país.
Pero, tal como ha ocurrido con Grecia y con históricas negociaciones de deuda de los países en América Latina, estos procesos tienen sus vaivenes y depende de cada equipo presidencial resolver los pagos cuando corresponda.
Aquí vale incluir la palabra "default", que quiere decir, que el gobierno se declara incapaz de pagar la deuda, y eso da paso tormentosas negociaciones (Grecia dixit).
"En un nivel macro, en realidad el gobierno nunca paga la deuda. En un sistema monetario basado en endeudarse, las deudas se expanden o se contraen a lo largo del tiempo dependiendo de las necesidades de la economía del país", puntualizan en Pragmatic Capitalism.
Así que niños no lloren, esa factura no es suya.

6 Los negocios son para ganar-ganar

Quizás para evitar demonios proteccionistas, muchos economistas suelen reforzar la necesidad de que los acuerdos entre naciones beneficien por igual a ambas partes.
La experiencia entre Grecia y Alemania, a raíz de la crisis financiera de la primera, es una muestra de cuan errada es esta percepción, como bien lo puede explicar el renunciante primer ministro Tsipras ahora que tendrá más tiempo para evaluar lo sucedido.
Las corporaciones colocan sus subsidiarias en países particulares para aprovechar bajos impuestos o costo de la mano de obra.
Eso explica por qué Panamá es la meca de las corporaciones multinacionales que tienen operaciones en América Latina, o por qué los call centers de muchas empresas internacionales están en India o Escocia.
El objetivo entonces es aprovechar las ventajas competitivas en cada negociación.

7 La economía es una ciencia

La palabra clave de todo economista al preguntarle su opinión sobre cualquier situación es "depende".
Corredores de Wall Street
Wall Street es uno de los escenarios donde las percepciones pueden pesar más que los números.
"Si la economía fuera una ciencia, que implica una respuesta específica a una pregunta específica, ¿por qué 40% de los economistas consultados acuerda que el aumento del salario mínimo puede dificultar que las personas consigan trabajos, mientras que otro 40% se muestra en desacuerdo?", plantea Alternet.com con relación a un estudio realizado en Estados Unidos.
Como admitiría Larry Lindsey, antiguo jefe del Comité Nacional de Economía del ex presidente George Bush, "la continua discusión –entre economistas– es producto de un desacuerdo filosófico sobre la naturaleza humana y el rol del gobierno, y no puede ser resuelto por economistas no importa cuán sólida sea su base de datos".
En consecuencia, en economía las percepciones llegan a pesar tanto como los números.

Fuente: BBC MUNDO

Abdomen plano en un mes ¿mito o realidad?


La alimentación juega un papel importantísimo para obtener resultados, sin embargo, no es necesario dejar de comer sino modificar la dieta por grupos de alimentos adecuados y por porciones.

www.femenino.info /VANGUARDIA LIBERAL

Tonificar el abdomen o hacer visible el envidiado ‘six-pack’ se ha convertido en la obsesión no solo de quienes están inmersos en el mundo de la cultura fitness, sino también de las personas que se quieren deshacer de unos kilos de más.

Ese deseo se ha visto nutrido recientemente gracias a la exitosa mezcla del marketing con las redes sociales, que se ha convertido en el canal de distribución de innumerables productos que supuestamente ayudarán a conseguir un abdomen plano en tiempo récord.

Y como para todo existen defensores y detractores, indagamos sobre los mitos y verdades para conseguir un abdomen plano y cuánto trabajo se requiere para lograr el objetivo.

Consultamos a Fabio Pineda, médico cirujano y especialista en medicina del deporte de la Universidad de Antioquia, sobre cuál debe ser el primer paso a seguir para tonificar el abdomen y si es posible lograrlo ejercitando únicamente ese músculo.

“Es necesario tener un plan de acondicionamiento físico general que involucre todos los grupos musculares y que incluya tanto preparación aeróbica como de fuerza. Una vez logrado esto se puede comenzar el trabajo específico con el abdomen y su grupo muscular”.

El sedentarismo y los malos hábitos propician la acumulación de grasa principalmente en la zona abdominal, pero para eliminarla y lograr una figura perfecta no basta solo con hacer cientos de repeticiones, sostiene Pineda.

Según el experto en medicina deportiva, una persona que quiera reducir la barriga y tener el abdomen plano solo haciendo abdominales es casi imposible que lo logre, “únicamente personas con un índice de grasa corporal muy bajo y unas condiciones genéticas específicas lo podrían hacer”.

La alimentación juega un papel importantísimo para obtener resultados, sin embargo, no es necesario dejar de comer sino modificar la dieta por grupos de alimentos adecuados y por porciones.

Por último, Fabio Pineda aseguró que llevando una técnica adecuada es posible comenzar a notar resultados en el abdomen después de uno o dos meses de entrenamiento, pero para lograr los famosos cuadritos el trabajo es de meses.

Frente al uso de quemadores de grasas, los especialistas aseguran que su uso no está demostrado científicamente y además añaden que con eliminar la grasa no basta para tener un ‘six-pack’ definidos, el ejercicio es indispensable.



Fuente: Vanguardia

El cambio climático es mucho más que la temperatura


Michel Jarraud
Michel Jarraud, de la Organización Meteorológica Mundial (OMM)


París, IPS - El coste de no hacer nada es alto cuando se trata del cambio climático y, por ahora, el compromiso de los países para reducir la emisión de gases de efecto invernadero no es suficiente, subraya Michel Jarraud, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Entrevistamos a Jarreaud durante la conferencia «Nuestro futuro común con el cambio climático», que se realiza en esta capital francesa entre el martes 7 y el viernes 10, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

«Necesitamos compromisos más ambiciosos antes de la cumbre de París», remarca, en referencia a la 21 Conferencia de las Partes (COP 21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en la que debe aprobarse un nuevo tratado universal y vinculante para afrontar el fenómeno.

«El cambio climático es mucho más que la temperatura», añade, haciendo hincapié en que este fenómeno debe estar presente en los futuros Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

¿La conferencia científica ayudará a construir el camino para lograr una exitosa COP 21?
Michel Jarraud: Cada seis años, la comunidad científica revisa el estado del conocimiento en materia climática y eso es lo que llamamos informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

El último se terminó hace un año; para prepararnos para la próxima COP en París era importante actualizarlo para que las autoridades y negociadores dispusieran de la última información. Uno de los objetivos de esta conferencia es reunir a los científicos, además de lograr una mayor interacción entre ellos y las autoridades.

¿Cree que un acuerdo en París será posible como forma de frenar el recalentamiento global?
MJ: Tenemos que verlo como un proceso. Mucha gente recuerda (la COP 15 en) Copenhague y diciendo que fue un fracaso, pero fue donde se fijó el objetivo de los dos grados centígrados. Cada COP da un paso más hacia la definición de los objetivos, pero también hacia la búsqueda de soluciones.

Lo que se decida en París, con suerte será un plan ambicioso para reducir de forma significativa las emisiones contaminantes, que se disminuirán en los próximos 20, 30 y 40 años.

Se pidió a los países que se comprometieran con lo que están dispuestos a hacer y en qué plazo. Hasta ahora, las promesas no alcanzan para que el aumento de temperatura sea menor a dos grados, pero esperemos que se acelere. Vemos países que se suman con compromisos significativos. Esperamos que en París estemos lo más cerca posible de ese objetivo. Confío en que haya avances.

IPS: El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (INDC) no alcanzan para cumplir con el objetivo mundial.
MJ: En esta etapa, las INDC todavía no son suficientes. Él planteó a los estados miembro que necesitamos compromisos más ambiciosos antes de París. Todavía tenemos tiempo. Necesitamos acelerar para avanzar más. China anunció hace poco su compromiso. Si no logramos lo suficiente en París para mantenernos en dos grados, tendremos que reducir emisiones luego y más rápido.

Usted dijo que hay una «brecha de adaptación», ¿de qué manera?
MJ: Hay dos facetas en las negociaciones climáticas y una es lo que llamamos mitigación. Es importante reducir las emisiones de gases invernadero lo más posible y lo más rápido posible para minimizar la amplitud del cambio climático.

Como hay algunos gases invernaderos que ya llevan mucho tiempo en la atmósfera, quiere decir que ya tenemos comprometido cierto grado de recalentamiento global. Por lo tanto, tenemos que adaptarnos a las consecuencias, como el aumento del nivel del mar, el impacto en los cultivos, la salud y los eventos climáticos extremos.

Los países en desarrollo y más industrializados no tienen las mismas capacidades financieras, humanas y técnicas para adaptarse. ¿Cómo podemos achicar esa brecha asegurándonos de que haya una adecuada transferencia de tecnología y de mecanismos financieros? Esa es una de las partes difíciles de las negociaciones. Debemos atender ese asunto en forma prioritaria.

¿El Fondo Verde para el Clima será suficiente para llenar ese vacío económico?
MJ: El fondo consiguió un compromiso de unos 10.000 millones de dólares. El objetivo para 2020 es llegar a un flujo de unos 100.000 millones de dólares al año. Estamos en las etapas iniciales de eso y esperamos que en París haya una aceleración hacia la identificación de posibles fuentes de financiación.
La clave es ver esa financiación no como un gasto, sino como una inversión. El coste de no hacer nada, será mayor al de actuar. A largo plazo, el coste de la inacción es, de hecho, mucho mayor, y nosotros, y quizás nuestros hijos y nuestros nietos, tengamos que pagar más después.

¿Qué es lo que más preocupa a la comunidad científica en relación con el impacto del cambio climático?
MJ: Es mucho más que la temperatura. Tiene un impacto en el ciclo hidrológico, por ejemplo más precipitaciones en lugares donde ya llueve mucho, y menos en lugares que ya son secos.

Amplificará el ciclo del agua, por lo que las regiones que ya tienen escasez hídrica, tendrán más sequías y olas de calor y viceversa, habrá más inundaciones en regiones que ya tienen demasiada agua. Tendrá un impacto en los eventos climáticos extremos, como las olas de calor, que se vuelven cada vez más frecuentes e intensas y los ciclones tropicales y tifones.

¿Hay alguna región particular que preocupe más a los climatólogos?
MJ: Los eventos extremos pueden hacer retroceder el desarrollo varios años. El aumento del nivel de mar es una gran preocupación para las pequeñas islas del océano Índico, el Pacífico y el Caribe, así como de las áreas costeras. En países con grandes deltas como el del Nilo o en Bangladesh, el aumento del nivel del mar elevará enormemente la vulnerabilidad de esos países.

En otras partes, el riesgo de desertificación aumentará en varias regiones subsaharianas, en partes de América Latina, Asia central y en torno a la cuenca del Mediterráneo. Afectará a muchos países de diferentes formas.

La temperatura solo es parte de la ecuación, porque el aumento de dos grados no será uniforme. El recalentamiento será mayor en los continentes y océanos, y a cuanta más altura, mayor será. Uno de los desafíos es traducir ese panorama a gran escala a nivel regional y nacional. Todavía es un desafío científico.

¿Debe incluirse el cambio climático en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)?
MJ: No puede haber un desarrollo sostenible si no se tiene en cuenta al cambio climático. Lo que se propone ahora para los ODS es que el clima sea un factor que debe considerarse para casi todos los objetivos propuestos de forma individual.

¿Existe una desconexión entre la ciencia y las autoridades en materia de cambio climático?
MJ: Sí, pero menor de la que había. Las autoridades toman la información de los científicos con mayor seriedad. Eso se debe a que el consenso científico es enorme. Todavía hay algunos escépticos, pero esencialmente, la comunidad científica es casi unánime.

La mayoría de las interrogantes científicas, ahora tienen una respuesta clara. ¿Cambia el clima? Sí, sin duda. ¿Se debe a las actividades humanas? Sí, con una probabilidad de más de 95 por ciento. Pero todavía hay otras preguntas que requieren más investigación científica. La base de conocimiento es increíblemente sólida, pero queremos comprender más y avanzar más.

Fuente: Euroexpress

¿Podremos retrasar nuestro envejecimiento o alargar nuestra longevidad?

En el libro del Génesis 6.3 podemos leer: “Y dijo Yavé: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años”.
Realmente es asombroso que esa cifra, unos 120 años es la que la ciencia considera más verosímil para establecer el límite de la longevidad humana. El Grupo de Investigación en Gerontología (GRG, http://www.grg.org/) de loa Angeles realiza un seguimiento científico y exhaustivo sobre todos los posibles supercentenarios (más de 110 años) humanos del mundo. Sus registros incluyen a cerca de 400.000 personas. Según sus registros las personas con mayor longevidad conocidas han sido la francesa Jeanne Calment (122 años y 164 días) y la norteamericana Sarah Knauss (119 años y 97 días).
El concepto de longevidad está muy ligado a las características biológicas de la especie viva considerada, se puede considerar como el límite superior de vida posible si se dieran las mejores condiciones. Algunos ejemplos son los de las moscas (3 semanas), ranas (3 años), abeja reina (4 años), hormiga reina (20 años), nísperos (20 años), cerdo (25 años), mono (25 años), águila (80 años), tortuga (hasta 180 años), ballenas (hasta 200 años), almeja (500 años), robles, olmos, secuoyas (más de 3.000 años), la medusa turritopsis nutricula (inmortal).
Por tanto, en principio, respecto a la segunda pregunta, ¿podemos alargar la longevidad?, la contestación, en principio, parece que sería negativa ya que la longevidad está ligada a nuestra naturaleza biológica. Pero en los últimos años hemos descubierto métodos para escudriñar en profundidad e, incluso, modificar lo más íntimo de nuestra identidad biológica, nuestros genes. Por ello, como veremos posteriormente, la respuesta ya no es la del No rotundo.
En cuanto a la primera pregunta, una consideración previa es que (salvo el caso de la medusa antes mencionada) los conceptos de vida-envejecimiento-muerte están íntimamente unidos, pero los efectos visibles del envejecimiento, del deterioro vital, se deben a múltiples causas y vamos siendo capaces de ir reconociéndolas y combatirlas adecuadamente. A ello es debido el salto espectacular en nuestra esperanza de vida.
Una esperanza de vida de x años al nacer en un determinado momento significa que transcurridos esos x años, al menos el 50% de la población nacida en ese momento permanecerá con vida. Pues bien, los datos son bien demostrativos. Hasta el principio del siglo XX la esperanza de vida de España y los países más adelantados no llegaban a los 35 años y ni siquiera a 25 en países como China o India. Actualmente supera o se acerca a los 80 años en Europa, América y Oceanía, a los 70 años en Asia y, tristemente, sólo a los 50 años en África. La razón de esta mejora es evidente y se debe a la mejora en las condiciones de vida, los hábitos higiénicos, los avances médicos, las vacunas, la reducción de muertes violentas por guerra, etc. Por ello, si en la humanidad no perdemos el juicio y cuidamos de nuestro nicho ecológico, nuestro planeta, y nos esforzamos en mantener un cierto bienestar económico y social y apoyar los avances médicos contra las enfermedades que más años restan a la vida, como las cardiovasculares y el cáncer, es previsible que en el futuro la esperanza de vida de los humanos siga aumentando acercándose a la cifra mítica del límite de la longevidad, los 120 años.
¿Y se podrá traspasar ese límite? Para hacerlo debemos descubrir cuáles son las bases biológicas de los múltiples procesos que globalmente conocemos con el nombre de envejecimiento. Algunos de esos factores que aceleran el proceso son controlables, como ejemplo, el tabaquismo, evitar las radiaciones solares, los contaminantes o realizar una nutrición lo más sana posible. Pero otros factores tienen determinantes principalmente genéticos y sólo su conocimiento profundo nos permitirá poder modularlos. Indudablemente son muchos factores y la tarea de su descubrimiento y control será larga y complicada, pero ya ha comenzado.

Y en este campo de juego España está presente, ya que, afortunadamente, contamos con muy buenos grupos investigadores sobre el tema del envejecimiento. Por ejemplo, el de Manel Esteller, que nos descubrió las primeras relaciones entre el epigenoma y el envejecimiento; el de María Blasco, reconocida mundialmente por sus aportaciones respecto a la relación entre el sistema telómeros-telomerasa y el envejecimiento, consiguiendo modular este último en ratones mediante el control de la expresión de la telomerasas o el de Carlos López Otíín quien desde Oviedo, continuamente nos sorprende con sus importantísimas aportaciones científicas en el campo del conocimiento del cáncer y del envejecimiento.
Una de éstas recientes aportaciones del grupo de López Otín constituye la portada del número de agosto de la importante revista Nature Cell Biology y ha sido objeto de múltiples referencias en los medios de comunicación de todo el mundo. Con el título “NF-κB activation impairs somatic cell reprogramming in ageing”, el contenido muestra cómo han conseguido aumentar en un 65% la longevidad de unos determinados ratones afectados de vejez prematura. La investigación se inició el año 2011.
Indudablemente, ese hallazgo no es aplicable directamente a todos los ratones, ni a los ratones normales ni mucho menos a los seres humanos, pero la importancia esencial de la investigación es que han localizado uno de los sistemas biológicos responsables del envejecimiento y que han sido capaces de reprogramar las correspondientes células “volviéndolas hacia atrás”, rejuveneciéndolas, con lo cual la vida del ratón se alarga. Los conceptos son los que importan: descubrir rutas del envejecimiento y reprogramar para rejuvenecer. Vamos a los detalles concretos.
El grupo de Carlos López Otín es experto en la investigación de las progerias que son enfermedades de envejecimiento prematuro en humanos. Los niños afectados, a los pocos meses de edad, ya pueden presentar síntomas propios de la vejez, como calvicie, piel seca y descamada, ausencia o retraso en la formación de los dientes y limitación en los movimientos. No suelen superar la adolescencia a causa del envejecimiento acelerado y temprano que sufren sus células.
El equipo de López Otín ha descubierto algunas nuevas formas de progeria y sus investigaciones han sido la base del desarrollo de algunos fármacos específicos, pero las causas de la progeria siguen sin estar del todo claras. Por ello, con colaboraciones del Instituto Josep Carreras y de Universidades de Harvard y Barcelona, investigaron en este grupo de enfermedades los procesos de reprogramación celular, es decir, la inversión del camino que va desde las células madre indeferenciadas a las diferenciadas. Desde los trabajos de Yamanaka (Nobel en el año 2012) los científicos pueden convertir células adultas diferenciadas en células madre IPS (células madre pluripotentes inducidas), revertiendo de diferenciación celular, “rejuveneciendo” las células.
Los resultados mostraron que las células de dos niños de 3 y 9 años se reprogramaban más fácilmente que las de dos ancianos de 87 y 97 años. Pero, en niños que están afectados por un síndrome de envejecimiento prematuro -o progeria-, las células tienen tan poca capacidad de reprogramarse como las de los ancianos posiblemente debido a que las células con progeria poseen numerosas alteraciones moleculares. Las investigaciones correspondientes mostraron que tanto las células de personas con progerias como las de individuos de edad avanzada presentaban una hiperactivación de los procesos inflamatorios. Lo interesante fue que tras someter a terapias antiinflamatorias a las células de pacientes afectados por progeria, estas ya sí fueron capaces de realizar una reprogramación similar a la conseguida por las células de individuos jóvenes normales. Con ello se demostraba, por primera vez, la relación entre proceso inflamatorio y reprogramación celular.
Descubierta en 1986 en el laboratorio del premio Nobel David Baltimore, la molécula NF-kB es una de las más estudiadas de la biología molecular por las múltiples funciones que tiene en casi todos los tipos de células animales, tanto en la respuesta de las células ante agresiones -por ejemplo, virus o radiaciones ultravioletas- provocando una reacción de inflamación. Esta reacción, que originalmente es un mecanismo de defensa, puede acabar resultando perjudicial. De ahí que una mala regulación de NF-kB pueda causar o agravar un gran número de enfermedades, como cánceres, infecciones o trastornos autoinmunes. Cuando NF-kB se activa, provoca la activación de otra molécula llamada DOT1L
¿Cómo extrapolar estas investigaciones básicas a casos prácticos? La proteína DOT1L es una enzima metil transferasa que se encuentra en humanos y otros eucariotas, con participación en diversos procesos normales y patológicos, entre ellos la inflamación y algunas leucemias. DOT1L tiene capacidad para regular numerosos genes implicados en la reprogramación celular y bloquea la formación de células madre iPS. Los investigadores usaron inhibidores de esta enzima y la consecuencia fue la de que se producía una extraordinaria mejoría en los síntomas de células humanas y de ratones que padecían envejecimiento acelerado.
Lo que más ha llamado la atención a los medios de comunicación fue que con ese tratamiento aplicado a ratones modelo con progeria (los ratones normales suelen vivir cuatro meses) resultó que su esperanza de vida aumentó un 65%, sin presentar efectos secundarios aparentes, pasando desde 139 días de media a 220 días y la longevidad máxima pasó de 153 días a 250.
El tratamiento también tiene efecto sobre los cultivos de células de personas mayores. ¿Lo tendrá sobre los individuos? Sin duda, pronto lo sabremos. En relación con ello, los inhibidores de DOT1L han sido aprobados para su ensayo clínico en pacientes con leucemia, lo cual podría facilitar su potencial aplicación en pacientes con síndromes de envejecimiento acelerado.
Según Carlos López-Otín, el estudio comentado “es un paso más en la consolidación de la idea de la enorme plasticidad de la longevidad”. El catedrático pretende dejar muy claro que su prioridad “no va dirigida a extender la longevidad humana de manera irreflexiva o banal, sino a intentar encontrar respuestas a las enfermedades asociadas al paso del tiempo”. “Nuestro compromiso de utilizar este conocimiento para ayudar a los pacientes de envejecimiento prematuro sigue siendo máximo”.

Fuente: La Verdad 

Las 3 personas que salvaron más de mil millones de vidas

El privilegio de salvar vidas durante su trabajo lo tienen pocas personas como los médicos o los policías. Son aún menos los que con sus invenciones consiguen salvar miles o millones de vidas. Sin embargo, que alguien consiga salvar más de mil millones de vida es algo difícil de imaginar. Por eso es que hoy te contamos brevemente quiénes son las tres personas que han conseguido salvar más de mil millones de vida y cómo lo hicieron.
Larger blood
  • Carl Bosch nació en Alemania en 1874 y es conocido como el padre de la industria de fertilizantes. En 1913 consiguió producir amoníaco en grandes cantidades, algo que no había podido conseguir su antecesor Fritz Haber. Para muchos historiadores, el descubrimiento de Bosch ha tenido mayor importancia para el mundo que el invento del avión, la televisión, los vuelos espaciales o la energía nuclear. Sin su descubrimiento, el crecimiento de la población mundial de 1.6 miles de millones en 1900 a 6 mil millones en 2000 no habría sido posible.
  • Karl Landsteiner nació en Austria en 1868 y es conocido como el padre de la hematología y de la immunología y pionero en la investigación sobre la polio y las alergias. En 1901 descubrió que la sangre de diferentes personas tenía características distintas, es decir, descubrió los distintos grupos sanguíneos. Gracias a este descubrimiento, logró evitar la gran cantidad de muertes que se producían por transfusiones entre personas con grupos sanguíneos incompatibles.
  • Richard Lewisohn nació en Alemania en 1875 y es conocido como el padre de los bancos de sangre. En 1914 Lewisohn encontró la concentración exacta de citrato de socio que se debe añadir a la sangre para poder almacenarla de forma segura y efectiva para las transfusiones de sangre. Antes de su descubrimiento, las transfusiones de sangre requerían que tanto donante como receptor estén uno al lado del otro durante una transfusión. 
Probablemente la característica común más importante de estas tres historias es que los descubrimientos que permitieron salvar tantas vidas vidas se produjeron hace poco más de un siglo. 
Sin embargo, Bosch, Landsteiner y Lewisohn no están solos pues otros 16 inventores han podido con sus descubrimientos salvar más de 100 millones de vida cada uno y otros 10 han conseguido salvar más de 50 millones de vida cada uno.
Ojalá que en nuestra generación surjan más inventores con la capacidad para realizar descubrimientos que generen un impacto tan grande sobre la humanidad. Afortunadamente, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, hoy existen filántropos como Bill Gates dispuestos a financiarlos.

Fuente: Proexpansion

Nuevos descubrimientos en el cerebro para futuras terapias contra Parkinson y Huntington

Los astrocitos ayudan a coordinar la actividad neuronal, aportando datos a los investigadores sobre la influencia en los desequilibrios en la actividad de estos dos circuitos
Los astrocitos, uno de los principales tipos de células cerebrales junto con las neuronas, participan activamente en la coordinación de la actividad cerebral. Esta es una de las principales conclusiones a las que ha llegado un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que ha sido publicado en el último número de la revista Science. Según los resultados del trabajo, los astrocitos podrían desempeñar un papel importante en el desarrollo de futuras terapias contra ciertas patologías cerebrales, como las enfermedades de Parkinson y Huntington.
“Sabíamos que los astrocitos pueden modular la actividad de las sinapsis, que son los lugares en los que se transfiere la información de una neurona a otra, pero desconocíamos si todos ellos actuaban de una misma forma o, al igual que ocurre con las neuronas, existía una especialización funcional que les permitiera actuar selectivamente sobre sinapsis concretas”, explica Ricardo Martín, investigador del CSIC en el Instituto Cajal.
Para resolver esa incógnita, los investigadores estudiaron las propiedades de la comunicación entre astrocitos y neuronas en una región cerebral conocida como estriado, involucrada en la planificación y ejecución de movimientos, así como en la adquisición de hábitos de comportamiento. “Nuestros resultados muestran que existen dos subpoblaciones de astrocitos que responden de manera específica a la actividad de las neuronas que componen los dos principales circuitos del estriado y que, a su vez, cada subpoblación de astrocitos modula sólo aquellas neuronas del mismo circuito. Para modular estas sinapsis los astrocitos liberan glutamato, que regula la eficacia de la transmisión de la señal que una neurona envía a otra”, añade la investigadora del CSIC Raquel Bajo, del Instituto Cajal.
Diana terapéutica contra el párkinson
Este trabajo aporta, además, nuevos datos sobre el comportamiento de los mecanismos celulares asociados a ciertas patologías cerebrales, como las enfermedades de Parkinson y Huntington, en las que se sabe que influyen los desequilibrios en la actividad de estos dos circuitos neuronales del estriado.
 “Las disfunciones de la señalización entre astrocitos y neuronas podrían tener un papel importante en estas enfermedades. Por tanto, los astrocitos podrían servir de nuevas dianas celulares para el desarrollo de estrategias terapéuticas, tanto para Párkinson y Huntington, como para otros trastornos del comportamiento en los que la función del estriado esté alterada, como ocurre en el trastorno obsesivo-compulsivo”, comenta Martín.
Nuevo paradigma de la fisiología cerebral
Frente al concepto clásico de que la función cerebral es el resultado únicamente de la actividad de las neuronas, este estudio propone que en realidad se trata de una actividad coordinada entre astrocitos y neuronas. “Estos resultados ponen de manifiesto que los astrocitos son células funcionalmente diferenciadas que modulan específicamente la actividad de circuitos neuronales concretos, lo que los convierte en un elemento clave en lo que denominamos como ‘redes astro-neuronales’. Es, por tanto, un cambio en el paradigma de la fisiología y patología cerebral”, concluye Bajo

Fuente; Salamanca 24 horas

Hallan mensaje en botella de hace un siglo

LONDRES (AP) — Un centenario mensaje enviado en una botella arrojada al mar, posiblemente el más antiguo que se haya encontrado, llegó por fin a destino.
Arrojada al Mar del Norte entre 1904 y 1906, la botella llegó a la playa de la localidad alemana de Amrum y fue hallada por una pareja en abril. En el interior había una postal que pedía que la enviaran a la Asociación de Biología Marina del Reino Unido y así lo hicieron.

"Estamos muy emocionados", dijo el vocero del grupo, Guy Baker. "Por cierto que no esperábamos recibir más de estas postales".
Baker dijo que la botella era una entre un millar arrojadas al Mar del Norte por el investigador George Parker Bidder, luego presidente de la asociación, como parte de un proyecto de investigación de las corrientes marinas. Estaban lastradas para flotar por encima del lecho marino.
La postal en la botella prometía pagar "un chelín de recompensa" a quien la devolviera a la asociación, con sede en la ciudad portuaria de Plymouth, junto con información sobre el lugar y la fecha del hallazgo.
La mayoría de los mensajes fueron devueltos hace décadas.
La asociación ha pedido al Libro Guinness de los Records Mundiales que lo reconozca como el mensaje en una botella más antiguo que se haya recuperado. El récord actual, correspondiente a un experimento científico de 1914, fue hallado 99 años después.
La pareja que halló la botella recibió su recompensa: una moneda antigua de un chelín.


El planeta agotó en 8 meses su capital ecológico de 2015

La Tierra ha entrado en un “déficit ecológico”. En lo que va de 2015, es decir, en menos de ocho meses, la humanidad ya ha gastado los recursos naturales que el planeta puede reponer en un año.
Así lo anunciaron la semana pasada la Global Footprint Network (GFN), organización que mide la huella ecológica planetaria, y el Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF, en inglés), a propósito de la conmemoración del Día de la Sobrecapacidad de la Tierra, una fecha que anualmente desfila en el calendario y que determina el momento en que la humanidad ha agotado su presupuesto anual ecológico.
“El ejemplo más claro para explicar esta situación es gastar de una cuenta de ahorros más que el dinero producido en intereses. En algún momento habremos gastado todo el capital que existía en dicha cuenta. Volviendo a nuestro planeta,  nos estamos comiendo el capital natural del mismo y consecuentemente su capacidad de renovar sus servicios ambientales”, explica Hugo Arnal, director de WWF en Ecuador, por vía e-mail.
El concepto del Día de la Sobrecapacidad de la Tierra lo concibió Andrew Simm, de New Economics Foundation de Reino Unido, institución que se alió al GFN para poner en marcha la primera campaña en 2006 y a la que en 2007 se sumó WWF.
En 2006 esta fecha se conmemoró en los primeros días de octubre; en 2014, el 19 de agosto, y este año, seis días antes: el 13. Se prevé que para el 2030 se dé a fines de junio. “Cada año que transcurre, el Día de Sobrecapacidad se alcanza más tempranamente (...). ¿Por qué? Porque consumimos los productos y servicios del planeta a una velocidad cada día mayor”, dice.
En este proceso hay dos conceptos claves. La huella ecológica, que es la cantidad de tierra y agua biológicamente productivas que, en este caso la humanidad, requiere para producir los recursos que consume y absorber los desechos que genera, en 2010 (último dato disponible) fue de 18.100 millones de hectáreas globales (hag). Y el otro, la capacidad que tiene la naturaleza para responder a esas demandas, que se conoce como biocapacidad.
La biocapacidad del planeta pasó de 9.900 millones de hectáreas globales (una hectárea global representa una biológicamente productiva) en 1961 a 12.000 en 2010. Sin embargo, durante el mismo periodo la población mundial pasó de 3.100 a casi 7.000 millones, reduciendo la biocapacidad per capita disponible de 3,2 a 1,7 hag. Mientras, la huella ecológica per capita aumentó de 2,5 a 2,7 hag. Entonces, aunque la biocapacidad aumentó globalmente, hay menos para repartir, reza el Informe Planeta Vivo 2014 de la WWF.
¿Cómo determinan la fecha en la que el planeta ha consumido los recursos naturales que este puede reponer anualmente? Dividiendo la biocapacidad del planeta por la huella ecológica de la humanidad. Eso se multiplica por 365 (el número de días en el año), lo que da como resultado el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra.
El tiempo restante corresponde a un sobregiro, que lleva al agotamiento del capital biológico que sostiene la vida en el planeta o a una acumulación de productos de desecho, señala en su página web la GFN.
Allí también se detalla que el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra es una estimación, no una fecha exacta, y que desde el 2001 ha estado moviéndose tres días más temprano cada año.
El Informe Planeta Vivo 2014 ya daba cuenta de que durante más de 40 años la presión de los seres humanos sobre la naturaleza ha excedido lo que el planeta puede reponer. Ahora se necesita el equivalente a 1,5 planetas para satisfacer la demanda de recursos de la humanidad. En el año 2030 se necesitarán dos.
El usar más de lo que la Tierra puede suministrar se refleja en deforestación, sequías, escasez de agua dulce, pérdida de suelos, pérdida de biodiversidad, aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Respecto de este último aspecto, Arnal aclara que la contribución de Ecuador a las emisiones globales de CO2 es relativamente pequeña.
Según el Banco Mundial, las emisiones per capita de Ecuador en 2011 fueron de 2,3 toneladas métricas (tm), mucho menos que China (6,7 tm) o Kuwait (29,1 tm). Por este motivo, dice, a pesar de que el 38 % de la huella ecológica del país corresponda a combustibles fósiles, “aún tiene buenas oportunidades de alcanzar un desarrollo sostenible”.
En relación con la pérdida de biodiversidad, el informe de WWF revelaba que el número de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces en todo el planeta es, en promedio, la mitad de lo que era hace 40 años. Se redujo el 52 % entre 1970 y 2010.
Aunque esto está sucediendo tanto en las regiones templadas como en las tropicales, reza el informe, la disminución es mayor en el trópico y América Latina presenta la más dramática: una caída del 83 %. El documento sitúa como principales causas la pérdida de hábitats y la degradación y explotación debido de la caza y la pesca. Además, nombra al cambio climático como la siguiente principal amenaza común y alerta de que este ejercerá, probablemente, una mayor presión sobre las poblaciones en el futuro. (I)
Cumbre Climática
Para la WWF, el acuerdo global que se firmaría en la Cumbre Climática de París es clave para frenar el crecimiento de la huella ecológica de la humanidad. Este año, la absorción de gases de efecto invernadero requerirá del 85 % de la biocapacidad del planeta. Se calcula que haría falta el doble de la biocapacidad actual de los bosques para absorber el carbono emitido a la atmósfera.


Fuente: El Universo