domingo, 9 de octubre de 2011

Milán: domingo sin autos para aliviar la contaminación

La capital comercial de Italia, una de las más contaminadas del mundo adoptó esa medida
 
Peatones en Milán
Peatones en Milán | AP
bbc
Las imágenes satelitales la muestran como una de las ciudades más contaminadas del mundo. Por eso, Milán -la capital comercial de Italia- adoptó este domingo experimentalmente la medida de prohibir la circulación de autos durante diez horas.

Como explica desde esa ciudad del norte de Italia el periodista de la BBC Mark Duff, la medida permitirá un alivio dominical a residentes y turistas quienes, en medio de temperaturas inusualmente altas durante los últimos meses, han visto una exacerbación en el problema del smog.

Sin embargo, esto no significa nada en cuanto a encarar el problema de la contaminación crónica que enfrentan los milaneses, quienes este domingo han dispuesto de más autobuses, trenes y tranvías para desplazarse.

Como explica Duff, observados desde el tejado de la catedral de Milán, el Duomo, los Alpes se ven envueltos en una neblina marrón y turbia como consecuencia del smog.

Las temperaturas altas y los días soleados de los últimos meses, por encima del promedio, unido a la dependencia que tienen los milaneses de los carros, han contribuido a que la polución se haya disparado.

Por encima del límite
Los vehículos más contaminantes ya habían sido prohibidos del centro de la ciudad, una medida que se activa cuando la contaminación supera el límite legal de 50 microgramos de partículas por metro cúbico de aire durante doce días consecutivos.

La primera vez que las autoridades de Milán impusieron las restricciones de tránsito a modo de prueba fue en 2007 y la última, en febrero pasado.

El diario Corriere della Sera preveía que unos 20.000 vehículos dejarían de circular. La medida no es popular entre todos los ambientalistas, quienes argumentan que el sistema de transporte público debe ser mejorado para que los conductores dejen de usar sus vehículos.

Enrico Fedrighini, del Partido Verde en Milán, opina que 'uno o dos domingos sin autos cada mes, no hará nada para enfrentar la crisis de la polución'.

Pero en palabras de Maria Grazia Guida, funcionaria del ayuntamiento milanés, "es una oportunidad para aprender a reducir el uso de los autos y a disfrutar de la ciudad".

Esto último incluye la entrada gratuita a las piscinas municipales y descuentos en los museos para aquellos que dispongan de la tarjeta del servicio de bicicletas públicas.

Fuente: ( El Nacional )

Brasil no consigue frenar la deforestación de la Amazonia

La deforestación en Brasil se incrementó 127% en las áreas protegidas en los últimos diez años. Según informe de la periodista Cleide Carvalho en el diario O Globo, de Río de Janeiro, “la creación de Áreas protegidas y la demarcación de tierras indígenas no han sido suficientes para detener la deforestación en la región Amazónica Legal, que cubre 6 estados y parte de Mato Grosso, Tocantins y Maranhão”.

En Brasil se deforestaron 6,427 kilometros cuadrados en los últimos diez años


Los números del Proyecto Prodes, que supervisa la selva amazónica brasileña por satélites desde el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), muestran que la deforestación sigue su curso.

En 132 áreas protegidas, todas observadas por el satélite, la deforestación aumentó de 5.036 km2 a 11.463 km2, entre los años 2000 y 2010, un incremento del 127,6%.

En otras palabras, en 10 años se deforestaron 6.427 Km2. Solamente en los últimos 3 años, 964 Km2 de bosque fueron eliminados en esas áreas.

En Pará, la Comisión Nacional Forestal Jamanxim ya perdió un 9,8% de su superficie. Entre las áreas protegidas, Pará es la que posee la mayor extensión deforestada, 1.269 Km2. La Selva Nacional del Bom Futuro, en Rondônia, perdió 27% de sus 2.783,8 Km2.

Zonas de protección no escapan de deforestación

Incluso las zonas de protección, que deberían ser intocables, no escapan a la deforestación. Es el caso de la Reserva Biológica Gurupi, en Maranhão, que perdió el 27,7% de su 2733,8 Km2.

En la mayoría de los casos, se cortan los árboles poco a poco, en pequeños claros que van volviendo al bosque menos denso.

El estrago hecho sólo es detectado por los satélites del INPE al llegar a grandes proporciones. El año pasado, la Reserva Gurupi perdió 11,9 Km2.


Fuente: ( inforegion )

"La Taza de Té": Un cuento sobre la humildad

 
Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no "se inclina ante los niños" (Khalil Gibran)

"La Taza de Té": Un cuento sobre la humildad

Un profesor de una prestigiosa universidad, muy respetado y temido por sus alumnos debido a su gran dominio de los más diversos temas y su carácter autoritario, viajó una vez a Japón a entrevistarse con un famoso sabio que vivía retirado en una modesta casa de campo, dedicado al estudio y la escritura.

El profesor en cuestión, estaba acostumbrado a tener la última palabra en todo y desechaba frecuentemente las opiniones de los demás, a quienes intimidaba con su inmensa erudición, su petulancia y su arrogancia.

En cuanto llego a la casa del sabio, el profesor empezó a hablar del tema que iba a ser tratado en la visita. Hablaba sin parar, citando frases de famosos personajes a cada momento, refiriéndose a los innumerables libros que había leído y a las muchas conferencias que había dictado acerca de ese y otros tantos temas.

El sabio aprovecho una pausa en el monologo del profesor para preguntarle si le apetecía una taza de té este le dijo que si y continuoo su perorata.

Mientras el profesor hablaba, el sabio se dedicó a llenarle su taza.

Comenzó echando el té poco a poco, primero hasta la mitad y luego hasta el borde de la taza, Pero al llegar allí no se detuvo, sino que siguió echando té y más té, con toda la naturalidad del mundo, hasta que el liquido desbordo también el plato, y, comenzó a manchar el mantel, todo esto lo hacía sonriendo y escuchando al profesor, como si no pasara nada, El profesor no se dio cuenta al principio, pues estaba demasiado entretenido escuchándose hablar a si mismo, pero en cuanto se percató, después de un buennn rato, quedó estupefacto.

-LA TAZA ESTA LLENA!!!..YA NO LE CABE MAS!!- gritó

-Lo mismo te pasa a ti- le dijo el sabio, con tranquilidad.

-Tú también estas lleno de toda tu erudición, de todos los autores que citas, de todos los libros que has leído, de tus propias opiniones y tus ideas acerca de todo... Como vas a poder escucharme o aprender algo de lo que yo puedo enseñarte, si antes no vacías la taza?... Impresionado por esta lección que le acababa de dar este hombre, el profesor se propuso tener en cuenta, a partir de ese momento, la sabiduría de sus contemporáneos.

                                                                    FIN      

Espero les haya gustado este cuento popular japonés, que encontré en un libro de mi hijo Diego.

Un Abrazo del corazón y disfruten de ese maravilloso té...que está servido , en todas "las tazas" de esta casa Azul...Tomen té y reciclen las emociones!!..Unos besos!!

Rossana Montilla


Acertijo 14

Hay una pared de 5 metros y un caracol la esta subiendo, el caracol sube todos los días 3 metros y en la noche baja 2 metros..¿cuantos días tarda en subir la pared el caracol..?

Steve Jobs: Así surgió el mito del gurú de Apple

1980: ejecutivo de 40 años, 1,98 m, atlético, con traje y corbata, conoce a veinteañero entusiasta con pinta de hippie. El primero es Jay Elliot, recién salido de la poderosa IBM. El segundo es Steve Jobs, el incipiente visionario que se convertiría en gurú de Apple y padre de lo "amistoso para el usuario". Años después de su andadura en común, Elliot rinde tributo con su libro al espíritu emprendedor y la creatividad desbordante del fallecido fundador de Apple. A continuación, el prólogo.

ESTABA SENTADO en el área de espera de un restaurante...que resultaba uno de los lugares más inesperados en el mundo para tener un encuentro que cambiaría mi vida.
El titular que estaba leyendo en la sección de negocios hablaba sobre el final desastroso del comienzo de la compañía Eagle Computer. Un joven, que también estaba esperando, leía el mismo artículo. Empezamos a conversar y le hablé de mi relación con la historia. Le acababa de decir a mi jefe, el presidente de Intel, Andy Grove, que renunciaba a mi posición para unirme al equipo que arrancaba Eagle Computer. La compañía apenas se había anunciado públicamente. El día de la oferta pública el CEO se convirtió instantáneamente en multimillonario, y para festejar salió a tomar unas copas con sus cofundadores. De ahí se fue directo a comprar un Ferrari; hizo una prueba de conducción en un auto del concesionario y chocó. Él murió, la compañía se murió y el trabajo por el que había renunciado a Intel se terminaba antes de que yo pudiera ponerme a trabajar.
El joven a quien conté esta historia me empezó a preguntar cosas acerca de mis antecedentes. Éramos muy distintos: él era un veinteañero con aspecto de hippie que vestía jeans y tenis. Él vio en mí a un atleta de 1,98 metros, de 40 años, de tipo corporativo que usa traje y corbata. Lo único que parecíamos tener en común era que en ese momento ambos teníamos barba. Sin embargo, descubrimos rápidamente que ambos compartíamos una pasión por los computadores. El tipo era un tragafuegos, ardiendo en energía, encendido ante la idea de que yo había trabajado en posiciones clave en el área de tecnología, pero que había dejado IBM cuando descubrí que eran muy lentos para aceptar nuevas ideas.
Se presentó como Steve Jobs, presidente del consejo de Apple Computer. Yo apenas había oído hablar de Apple, pero me costaba trabajo imaginarme a este joven como la cabeza de una empresa de computadores.
Después me sorprendió al decirme que le gustaría que yo me fuera a trabajar para él. "No creo que puedas pagarme lo suficiente", le respondí. En ese momento Steve tenía 25 años y un poco después, en el mismo año, cuando Apple se volvió pública, la empresa valdría alrededor de 250 millones de dólares. Él y su compañía podían pagarme lo suficiente.
Un viernes, dos semanas más tarde, comencé a trabajar para Apple, con un salario ligeramente mayor, con más opciones accionarias que las que tenía con Intel, y con un mensaje de Andy Grove en el que me decía que "estaba cometiendo un gran error: Apple no va hacia ningún lado".
A Steve le gusta sorprender a la gente. Evita compartir la información hasta el último minuto, probablemente con el objetivo de mantenerte un poco fuera de balance y más bajo su control. Mi primer día en el trabajo, al final de una conversación vespertina para conocernos mejor, él me dijo: "Vamos a pasear mañana. Nos vemos aquí a las 10. Te quiero enseñar algo". No tenía idea de qué esperar o si me debía de preparar de alguna forma.
El sábado en la mañana nos subimos al Mercedes de Steve y conducimos. La música estallaba a todo volumen por los altavoces del coche: Police y The Beatles a un volumen demasiado alto. Ni una palabra de adónde nos dirigíamos.
Aparcó en PARC, el Centro de Investigación de Xerox en Palo Alto, donde nos acomodamos en un cuarto que tenía un equipo de informática que me volvió loco. Steve había estado ahí el mes anterior con un grupo de ingenieros de Apple, quienes discutían si los elementos que habían visto tendrían algún valor en los ordenadores personales.
Ahora Steve quería echar un segundo vistazo; estaba en llamas. Su voz cambia cuando ve algo "enfermamente grandioso" y lo pude constatar ese día. Vimos una versión primaria de un aparato que más tarde llamamos mouse, una impresora y una pantalla que no se limitaba a texto y números, sino que podía mostrar dibujos, imágenes gráficas y un menú de elementos que podías seleccionar con el mouse. Steve se refirió posteriormente a esta visita como apocalíptica. Estaba seguro de que veía el futuro de la informática.
PARC estaba creando una máquina para las empresas, un ordenador que compitiera con IBM, con un precio estimado de 10.000 o 20.000 dólares. Steve veía algo distinto: un computador para todos.
Él no sólo había previsto la tecnología del computador. Al igual que un niño en la Italia medieval que entraba a un monasterio y descubría a Jesús, Steve había descubierto la religión de lo "amigable para el usuario". O, tal vez, había sentido el deseo y había descubierto cómo satisfacerlo. Steve, el consumidor por excelencia, Steve el visionario del producto perfecto, se había topado con el deslumbrante sendero para un futuro brillante.
Por supuesto que no iba a ser un camino fácil. Él cometería muchos errores dolorosos, caros y casi desastrosos, muchos de los cuales se debieron a su idea de que era infalible, ese tipo de necedad que daba lugar al cliché de "a mi modo, o a la calle".
Sin embargo, para mí, su nuevo compinche, era fabuloso ver lo abierto que era a las posibilidades, qué entusiasta era al reconocer nuevas ideas, descubrir su valor y asumirlas. Y su entusiasmo es contagioso. El entiende la forma de pensar de la gente que él quiere que desarrolle productos, porque es uno de ellos. Y dado que piensa como sus futuros clientes, sabe cuando ha visto el futuro.
Llegué a ver a Steve increíblemente brillante, desbordante de entusiasmo, guiado por una visión del futuro, aunque increíblemente joven y salvajemente impulsivo. ¿Cómo me veía a mí? Como algo que creo que había estado buscando y no había encontrado. En mí veía finalmente a un tipo maduro que poseía unas bases sólidas en el negocio. Aunque mi nuevo título era vicepresidente senior de Apple Computer, Inc ., el trabajo incluía la tarea extraoficial de ser el compañero de Steve, su mentor y voz madura (tenía 44 años). Muy pronto él le diría a la gente: "No confíen en nadie mayor a los 40 años, excepto en Jay".
Aunque Steve no era un experto en tecnología, se moría por tener un producto suyo. Había estado acumulando ventas y haciendo negocios cuando Stephen G. Wozniak, Woz, estaba creando los primeros ordenadores de la compañía, y él anhelaba fabricar una máquina que tuviera su propio sello. Cuando intentó aplicar su visión del futuro, los ingenieros que diseñaban el ordenador Lisa de Apple, para deshacerse de él, le decían cosas como: "Si piensas que esas ideas son tan buenas, ve y construye tu propio computador".
No. Steve no tenía una bola de cristal que le dijera que él crearía soberbios productos de moda, uno tras otro. Y nunca fue lo suficientemente reflexivo como para hacer un alto y ponderar cómo había ocurrido esto. Se podría decir que había ganado la credibilidad sin darse cuenta.
En ese momento, para mí, era increíble ver lo abierto y entusiasta que era ante nuevas ideas. Las reveladoras experiencias de Steve en PARC iban a convertirse en uno de los más famosos y más reseñados eventos en la historia de la tecnología. A partir de aquellas visitas Steve Jobs se dispondría a cambiar el mundo . Y eso fue, por supuesto, lo que hizo.

El libro que mejor describe a Steve Jobs

Según escribe Bernabé Sarabia, del suplemento cultural de El Mundo, El camino de Steve Jobs. Liderazgo para las nuevas generaciones (2011) es el mejor de los libros escritos sobre el creador de Apple. En sus 256 páginas, Elliot -el ejecutivo que mejor conoce la labor profesional de Jobs- describe cómo el empresario lograba persuadir a quienes lo rodeaban ($ 11.300 en Antartica.cl) .
Fuente:( la tercera )

Jay Elliot, el amigo que vio surgir al creador de Apple

Tras graduarse de la universidad, Elliot se unió a IBM, llegando a manejar la división de software, con 16.000 empleados. El ejecutivo aún recuerda como en los 80 adolescentes japonesas le pedían firmas a Jobs en su hotel. "Pensé, 'guau, ¿cuántos presidentes de empresas logran que chicas les pidan autógrafos?".

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