martes, 23 de octubre de 2012

TDAH no provoca niños violentos

Muchas personas creen que tener esta enfermedad es sinónimo de “niño problema”, cuando en realidad el paciente tiene una disfunción cerebral
 
En ocasiones las personas que saben de un caso de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), imaginan inmediatamente que el paciente es violento, inadaptado y que es un niño problema y no un niño que tiene un problema con su funcionamiento cerebral, dijo a SUMEDICO la presidenta del “Proyecto TDAH”, durante el octavo Congreso Internacional sobre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.
Al respecto, el doctor Javier Quintero, de Psiformación Española, refirió que un niño con TDAH, no es una persona violenta ni agresiva, sino que en ocasiones reacciona así porque es incapaz de modular y controlar sus respuestas motoras, y actúa de esa forma, porque la gente al tener una mala percepción sobre él, lo trata de una forma hostil.
“El medio en el que se desenvuelve el paciente es lo que provoca que tenga determinadas conductas, la gente que está a su alrededor, tiene que entender que el niño tiene una discapacidad y que no actúa de una forma inadecuada porque sea malo o violento, sino que es necesario controlar sus impulsos cerebrales disfuncionales”, mencionó el neurólogo Oren Mason.
Xavier Castellanos, investigador de la Universidad de Nueva York, indicó que incluso los profesores tienen que saber cómo actuar en estos casos y canalizar a los niños con el experto para que se pueda supervisar profesionalmente cada caso.
Impulsividad es normal, el rencor indica comorbilidad
“La impulsividad es un síntoma normal, pero un niño cuando actúa así a causa del trastorno, y lo reprenden no guarda rencor, si hay rencor ya hay que sospechar de una comorbolidad con otros trastornos mentales”, enfatizó Mason.
Uno de los problemas centrales que Mason mencionó, es que a nivel mundial hay subdiagnóstico de casos. “Tenemos un millón 650 mil niños con este trastorno, pero menos del 8% está diagnosticado, y de ellos solo el 1% está tratado correctamente”, anotó.
Mientras que la presidenta del proyecto afirmó que cuando un niño vive en un ambiente hostil o inadecuado, y las personas que lo rodean, especialmente sus padres lo descalifican, diciéndole continuamente tú no puedes, tú no sabes, les deja una importante marca en su autoestima toda la vida que merma su desarrollo y autoconfianza.
“Es verdad que su comportamiento va a ser diferente al de los niños que no presentan la enfermedad, pero en definitiva aunque no logre concentrarse o tenga un rendimiento académico más bajo, también tiene virtudes y eso hay que exaltarlo”, dijo
Mason, por su parte comentó que cuando habla con los padres de los niños que tienen el diagnóstico: “veo grandes sonrisas cuando les digo que es un problema tratable, pero que es importante hacer que el niño tenga un goce y disfrute de su vida, porque el contexto o el ambiente en el que se desenvuelve juega un papel fundamental para lograr el éxito, y los enfoco en poner de su parte”.
 
Fuente: Su Medico

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