Edulcorantes no calóricos son seguros: científicos

Especialistas concluyeron que si se combinan con un estilo de vida sano su uso puede ser generalizado, al concluir el primero del foro de salud regional Serie Científica Latinoamericana
Chef Stephen Giunta realizando una demostración de cocina saludable (Foto: EFE )

Científicos y académicos de varios países coincidieron, al término de un simposio de dos días en Bogotá, en apoyar el uso generalizado, pero no indiscriminado de edulcorantes no calóricos, siempre y cuando formen parte de un estilo de vida sano.

"Podemos decir que los edulcorantes no calóricos son útiles, inocuos y están científicamente validados para su uso", señaló a modo de conclusión el vicepresidente de la Federación Mexicana de Diabetes, Fernando Lavalle.

A las personas que por sus condiciones de salud se ven obligadas a tomar estos aditivos endulzantes se puede sumar cualquier consumidor, siempre que no se trate de enfermos de "cáncer, anorexia o déficit de nutrientes", según la experta canadiense en regulación alimentaria, Bernardene Magnuson.

Durante las dos jornadas, una decena de expertos de la salud y la nutrición de México, Colombia, Estados Unidos, Brasil y Canadá descartaron con el soporte de estudios científicos los "mitos" que calaron entre los consumidores sobre posibles riesgos de estas sustancias.

Entre las creencias más populares destaca que el consumo de algunos edulcorantes no calóricos pueden provocar cáncer, cambios metabólicos y partos prematuros, en el caso mujeres embarazadas.

Asimismo, examinaron la salud pública de América Latina, y observaron que los edulcorantes no calóricos pueden ayudar a tratar la obesidad y el sobrepeso, pero siempre de la mano del ejercicio y de una dieta equilibrada.

En este sentido, el presidente de la asociación internacional Calorie Control Council, Eric Allen, dijo a Efe que "hacer dieta como concepto de empezar un comportamiento y terminarlo no funciona realmente" y apostó por "cambiar de estilo de vida permanente".
En ese giro, las comidas y bebidas reducidas en calorías "pueden ser de ayuda porque es algo que se puede adaptar fácilmente sobre una base permanente", indicó Allen, quien señaló que al menos la mitad de los estadounidenses consumen un producto "light" al día.

El decano regional de salud pública en Centro de Ciencias de la Salud Pública de la Universidad de Texas, Houston (, Héctor Balcázar, explicó que los profesionales de la salud deben conocer bien el comportamiento y los hábitos de vida de las comunidades para diseñar estrategias de cambio.

Así, citó como ejemplo su experiencia con la comunidad hispana, que a su llegada a EU vive un proceso de "aculturación" en el que las enormes porciones, las largas jornadas laborales y otras condiciones socioculturales desembocan en un ritmo de vida que les lleva a alcanzar niveles de obesidad de 50%.

De modo que desde su departamento organiza reuniones entre estas comunidades y "promotoras de salud", se genera un vínculo de confianza, y según sus datos, al cabo de cuatro meses se empiezan a registrar si no reducciones en niveles de colesterol, algunos "cambios de comportamiento".

El objetivo de este encuentro, el primero del foro de salud regional Serie Científica Latinoamericana, era analizar el uso y aplicaciones de estas sustancia desde un punto de vista científico y académico para que los profesionales de la salud promovieran las conclusiones entre la sociedad.

El próximo evento de esta cita que buscará ser anual girará en torno al balance energético y tendrá lugar en Brasil, adelantaron los organizadores. 


Fuente: ( El Universal.mx )

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