domingo, 13 de marzo de 2011

Turismo y medio ambiente

Hay sectores económicos que sobreviven mejor a la crisis. ¿Por qué no profundizan en ellos los políticos en campaña electoral en vez de perderse en debates estériles?.

 

Encontrar una luz de esperanza en la información económica aragonesa ha sido casi imposible en los últimos dos años. El batacazo financiero del 2008 produjo tal aluvión de ERE, de ceses de actividad empresarial, de incremento de la morosidad, de problemas de liquidez, de dificultades de acceso al crédito y de profundas reformas que el discurso informativo ha ignorado cambios y nuevas tendencias sobre los que asentar el desarrollo futuro. En concreto, se ha observado en este periodo de destrucción de empleo, de desaliento empresarial y de desorientación ciudadana un tímido despegue de dos sectores claves para el reequilibrio de la economía regional: el turismo urbano y la gestión responsable del medio ambiente. 

Zaragoza se ha convertido en la sexta ciudad más visitada de España, según un estudio de Idom referente al 2010 presentado por la concejala de Turismo, Elena Allué. De acuerdo con este informe, el turismo es el único sector estable y con crecimiento sostenido en los últimos años, generando más de 264 millones para la ciudad. A las visitas culturales o recreativas, hay que añadir la actividad ferial y congresual, que supone el 40% de la mencionada cifra de ingresos. Cierto que la hostelería, principal beneficiaria de este importante flujo de visitantes, atraviesa por un momento delicado por la reducción del presupuesto familiar dedicado al ocio y por las restricciones que ha marcado la ley antitabaco, pero- ¿se imaginan los dueños de bares, restaurantes y hoteles que la tendencia en el número de visitantes se redujera? Un factor muy importante en el crecimiento estable y sostenido que muestra el sector ha sido el ajuste de precios en los alojamientos, pues los hoteles zaragozanos se han convertido en los segundos más baratos de España, con un tiquet medio por habitación y noche de 65 euros, solo superada por Murcia. Lo que resulta inexplicable es que tan brillantes resultados hayan sido celebrados desde la corporación con cambios en las asistencias técnicas de Zaragoza Turismo. Un giro incomprensible. Para un servicio que funciona, que presenta datos alentadores, que consume pocos recursos... Ese no es el camino. Sobre todo ahora que desde el ayuntamiento y desde la Feria se quiere dar un nuevo impulso al magnífico Palacio de Congresos que legó la Expo, el complemento perfecto a un auditorio que tantos y tan buenos réditos ha dado a la ciudad pero que parece necesitado de otros apoyos. 

Respecto del medio ambiente, resulta muy interesante la lectura de un estudio publicado por las economistas Marisa Feijoó y María Jesús Burró sobre el sector y la política verde en Aragón como motor de desarrollo económico y empleo. Los datos son irrefutables y demuestran que la creación de empleos ha sido permanente desde los 90, tanto de nueva generación como de sustitución de antiguas labores. Partiendo de que la crisis económica es también medioambiental al haber puesto en evidencia los límites de los modelos de crecimiento actuales, las autoras concluyen que la sensibilidad con el respeto de la naturaleza y las políticas protectoras, sean europeas, nacionales o autonómicas, sustancian un alza constante y creciente de la economía verde como yacimiento de empleo. Aunque el mayor crecimiento de los últimos años se ha dado en las energías renovables y en la gestión de residuos, precisamente por las normativas al respecto, aparecen otras actividades incipientes que permitirán una segunda generación de empleos verdes: rehabilitación de edificios, turismo sostenible, adaptación al cambio climático, ecología industrial, reutilización de aguas, modernización en la gestión forestal... Actividades que se ven amparadas por directivas marco y por leyes españolas como la de Economía Sostenible que marcan las futuras líneas de progreso en España con independencia de cambios políticos más o menos inmediatos. Las directrices europeas son muy claras y condicionan los marcos legislativos y ejecutivos de los 25 países, aunque a políticos como a Luisa Fernanda Rudi parece que no les guste demasiado. Hablar de comarcas y de zonas rurales solo desde posiciones peyorativas es ignorar que el territorio y sus recursos naturales son un valor de futuro para Aragón. Sirvan de ejemplo los planes de desarrollo sostenible de zonas rurales recién presentados por la DGA al Ministerio de Medio Ambiente que, a la postre van a servir para modificar la estrategia de crecimiento y de asentamiento de población en las comarcas. 

TURISMO ciudadano y medio ambiente nos muestran dos vías a seguir para que Aragón recupere la senda del crecimiento económico, atenazada como está la industria por su dependencia de un sector tan comprometido como el del automóvil y por el escaso tamaño de la mayor parte del tejido productivo aragonés. Se impone un debate serio, ahora que toca renovar las instituciones, por parte de los partidos aragoneses. Pocas ideas para profundizar en estos dos sectores de la economía se intuyen entre tanta palabrería a veces hueca. Faltan propuestas concretas y debates constructivos en esta precampaña. Los partidos parecen más empeñados en no equivocarse que en orientar a un personal cada vez más confundido. Si el turismo funciona, si los empleos verdes crecerán por esa mezcla de sensibilidad ciudadana y de intervención pública, ¿por qué no incorporarlos de manera más decidida y seria a la agenda informativa y al debate público? Muchas veces he escrito que la crisis nos obliga a identificar lo esencial y a centrarnos en ello para reconducir el difícil y desorientado escenario actual. No parece que los gestores públicos, o quienes aspiran a serlo, quieran entrar en ello. 

Fuente: ( elperiodicodearagon )

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