sábado, 12 de marzo de 2011

La ciencia aún no puede predecir los terremotos

Expertos señalan que sólo se pueden estimar probabilidades, pero no el momento exacto de un gran sismo.

 

La investigación sobre los terremotos no descansa, pero a pesar de ello hasta hoy no se logró pronosticar con precisión cuándo se producirá un movimiento sísmico. ¿Por qué? 

"No podemos ver dentro de la corteza terrestre. Es un proceso caótico", explica el sismólogo y geofísico alemán Michael Weber, del Centro de Investigaciones Geológicas de Potsdam (GFZ). "Hay que entenderlo así: si se dobla una viga de madera, tampoco se sabe en qué momento se va a quebrar." 

"Sólo se puede estimar probabilidades", dice Gernot Hartmann, del Instituto Federal de Ciencias Geológicas y Materias Primas de Hannover (Alemania). "No es posible predecir con un día de antelación el momento y la ubicación de un terremoto, de modo que se pudiera evacuar a tiempo la región", señala el experto. 

Lo que sí se sabe con bastante precisión, es dónde se acumula tensión entre las capas tectónicas. Pero no hay forma de dimensionar esta situación. "Y tampoco se logrará en los próximos tiempos", dice Hartmann. 

LAS CONDUCTAS DE LOS ANIMALES
Sin embargo, los científicos apuestan a soluciones inusuales para compensar esta dificultad. El geólogo Ulrich Schreiber, de la Universidad de Duisburg-Essen, apunta a las hormigas, en particular a la hormiga roja. Esta especie adopta según sus observaciones comportamientos singulares cuando se producen movimiento sísmicos y podría servir en el futuro para un sistema de alerta. Su hipótesis es sin embargo controvertida entre los científicos. 

El comportamiento de animales habría sido la tabla de salvación para muchos aborígenes de las islas indias de Andamán y Nicobar durante el tsunami de fines de 2004. Los bramidos de elefantes salvajes que se alejaban de las costas, los graznidos inusuales de las aves y el comportamiento llamativo de delfines y lagartos alertaron a la población nativa para huir a tiempo de la ola gigante. 

Una experta en Sumatra señaló que el oído extremadamente sensible de algunos animales salvajes les permite escuchar a gran distancia el movimiento de masas extraordinarias de agua. 

"No podemos predecir un terremoto, ni con máquinas ni con animales", dice Heiko Woith, del GFZ. Pero sí se registraron observaciones aisladas de conductas sorprendentes de algunos animales, entre ellos elefantes. Sin embargo, agrega, no se realizó hasta ahora una investigación sistemática para determinar si hay animales que pueden predecir un terremoto.

Fuente: ( latercera )

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