Víctimas de la medicina tradicional

La caza furtiva ha acabado en África occidental con el rinoceronte negro, espoleada por las supuestas propiedades curativas de su cuerno



El macaco cura el asma, los huesos de chimpancé ayudan a que los niños crezcan fuertes y el mono araña previene el reuma y el constipado. ¿Se lo creen? Pues, el 80% de la población mundial -según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)- confía en estas prácticas de la llamada medicina tradicional y usa remedios alejados de la ciencia. «Siempre es gente de lugares en los que no hay ni una educación científica ni una visión crítica. Sociedades aisladas en las que estas creencias son más fáciles de aceptar», argumenta el divulgador científico Mauricio-José Schwarz.

Los últimos afectados por estas creencias han sido los rinocerontes. No son solo una apreciada presa para los cazadores de trofeos, sino que también son perseguidos por curanderos, hechiceros y brujos convencidos de que su cuerno sirve como afrodisíaco. El último informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ha desvelado que el rinoceronte negro de África occidental se ha extinguido y el blanco ya no existe en estado silvestre al norte del continente. La situación de este mamífero fuera de África tampoco es muy halagüeña. Hace unos meses, se encontró el cuerpo del último ejemplar de rinoceronte de Java que quedaba en Vietnam. La medicina tradicional china y su convencimiento de que es un remedio milagroso contra el cáncer han hecho que su existencia dependa en exclusiva de una pequeña población que vive en Indonesia.

Pero los rinocerontes no son las únicas víctimas de las pseudomedicinas. Estas creencias han provocado que 110 especies de primates estén amenazadas y que 35 de ellas se encuentren en peligro de extinción, según los últimos datos del biólogo brasileño Rômulo Alves.

El fisiólogo Juan Ignacio Pérez tilda de «tonterías» todos estos remedios sin base científica y alerta del «fortísimo daño» que pueden causar a la naturaleza. Schwarz va más lejos y considera que la gente miente cuando dice «que remedios como el cuerno de rinoceronte o los simios» han funcionado alguna vez.

Aún así, tanto Alves como Pérez aceptan que hay un número reducido de animales que sí han demostrado sus propiedades curativas. «Hay animales, en el fondo del mar, que tienen sustancias químicas que pueden ser utilizadas como medicina, pero eso debe provocar la explotación controlada de esos recursos», indica el biólogo vasco. 1.500 especies

La medicina china utiliza más de 1.500 especies para "curar" a los 2.000 millones de personas que creen en ella. Pese a sus hábitos poco científicos, la OMS reconoce esta práctica, aunque -como destaca Schwarz- «no la convalida». «Esta organización que depende de la ONU tiene un carácter más político que médico. No aceptar la medicina de un país del tamaño de China provocaría un importante conflicto internacional».

En la actualidad, apenas sobreviven en libertad entre 5.000 y 7.000 tigres. También son víctimas de los "matasanos" chinos, que creen que sus huesos -comercializados con el nombre de "Hu gu"- son un fortalecedor en forma de pomada, infusiones y vinos. La ralladura de pene de tigre se utiliza para «aumentar la virilidad».

Otro de los casos más graves es el del oso asiático. No solo se caza para conseguir la bilis de su vesícula, sino que se han empezado a construir granjas clandestinas en las que estos animales permanecen todo el día enganchados a un catéter.

Fuente:( el correo )

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