sábado, 27 de julio de 2013

La bici en acero, de moda en Suiza

Bici minimalista, elegancia retro: en el espacio urbano helvético, las dos ruedas se transforman en íconos de la fusión entre la estética y el placer del movimiento.
Hace 25 años este vehículo parecía interesar a pocos, pero hoy la tendencia cambia.

Un cuadro delgado de tubos de acero, dos ruedas, dos pedales, asiento, manubrio, cadena, una sola velocidad: es la bici monomarcha, conocida como la Fixie, un artículo en pleno auge en el país alpino.

De esta bicicleta, ejemplo de minimalismo técnico y estético, “no hay nada más que se pueda quitar“, indica Marius Graber, redactor técnico de la revista especializada Velojournal. Y tampoco puede romperse nada, pero sí será necesario que el conductor tenga buenos muslos.

“Las considero como lo que pueden ser los tacones de las mujeres, en el caso de los hombres: incómodas, pero se compran y se usan con placer”.

Suiza, un país de bicis

En el siglo XX, Suiza contaba con más de 200 marcas de bicicletas, estima Edy Arnold, fundador y director del Museo de la Bicicleta Helvetia , en Brügg, cerca de Biel, que fue otrora el centro de la producción nacional, con 16 fabricantes.

Las marcas Tebag, Staco, Cilo, Villiger, Tigra, Allegro, Alpa, Eiger, Condor, Tour de Suisse, Automat, Helvetia, Schwalbe, Cosmos, Stella, Wolf, Vifian Estelli, entre otras, eran conocidas por crear modelos de alta calidad, con cuadros de acero hechos a mano.

En la actualidad, Aarios, en el cantón de Solothurn, es el único fabricante helvético que termina los cuadros de acero de sus bípedos dentro del país.
Las otras marcas desaparecieron, fueron vendidas o producen en Asia.

Con ello se perdió mucho del conocimiento en la fabricación de bicicletas con cuadros de acero.

Los apasionados de esta tradición, presentan sus creaciones en el Bike Lovers Contest de Zúrich, que se realiza en marzo, en el marco de la gran venta de bicicletas de segunda mano.

 
“Los componentes estéticos y el factor del placer son importantes”, confirma Reto Lüscher, quien dirige desde hace año y medio la tienda Fixieshop, en Basilea y vende bicis “divertidas y coloridas” a partir de 800 francos suizos, hasta las más apreciadas entre los conocedores, con precios de hasta 7.000 francos suizos.

En opinión de Marius Graber, la monomarcha es “la expresión extrema” de la tendencia de la bici urbana y elegante. No obstante, estas características podrían significar que permanezca como un fenómeno marginal. Sin embargo, esta bicicleta se ha vuelto un modelo de nuevos tipos: “Surgen ejemplares semejantes, pero equipados con un cambio de marchas de dos a cuatro velocidades”.

El especialista está convencido de que la moda actual perdurará y que es “el reflejo de esta nueva cultura de la movilidad”, aunada al impulso de la bici eléctrica o aquella concebida para el transporte urbano de niños, perros o mercancías.

De la calle, a la pasarela

Diseñadores como Armani, Vivienne Westwood o Sonia Rykiel han llevado la bici a la pasarela y, por supuesto, este medio de transporte se ha convertido en ícono del deporte y de la moda urbana.

El hecho de que los grandes nombres de la moda y el diseño se ocupen de esta reina de dos ruedas no es un azar, considera el periodista y experto en estilo Jeroen van Rooijen. “Hay cien mil variantes posibles y todas ellas expresan una personalidad definida. Se ha vuelto el accesorio indispensable para los jóvenes y para aquellos que quieren conservarse así”.

En Zúrich han surgido, por ejemplo, seis o siete boutiques análogas a las zapaterías de lujo en la principal calle comercial, la Bahnhofstrasse, que venden bicis con estilo”, agrega el especialista.

En su carácter de organizador del Saturday Style Ride en esa ciudad, Van Rooijens promueve “el desarrollo de una cultura estética de la bici”.
Ciento treinta personas participaron montando en bicis neoretro, inspiradas ópticamente en estilos antiguos de este transporte, con la vuelta del chasis clásico en acero, según explica Michel Seeliger, copropietario de la tienda Single Speed Bicycles, en Basilea.

Los clientes de Seeliger son hombres de negocios, empleados de banco, arquitectos o abogados mayores de 30 años. “Para ellos, la bici se volvió un estilo de vida. La utilizan todos los días para ir al trabajo, pero con clase, en armonía con su modo de vestir”.

El retorno del cuadro en acero

Una nueva bici con una larga historia

Red bike
 
La bicilceta de velocidades roja es nueva, pero representa más de 100 años de historia del ciclismo. Eddy Merckx ganó el Tour de France sobre estos marcos Reynolds. (Michele andina/swissinfo.ch)      
 
 
“Las bicis elegantes revisten un modo de vida urbano y nada complicado que se adecua a la moda de vestir menos formal. Hoy, un hombre de negocios puede llevar traje, pero sin corbata, mientras pedalea rumbo a su trabajo”, observa Jürg Welti, de la tienda de moda masculina Herren Globus, en Berna.

“Hace veinte años, era impensable ver una bici en una tienda de prêt-a-porter”, confirma Marius Graber. Después, adquirió mucho prestigio con la aparición del mundo innovador y salvaje de la escena de los aficionados a la bici de montaña. Llegó de Estados Unidos en la década de 1990 y dio nuevo impulso al mercado suizo de las bicicletas, en crisis en ese momento. “El desarrollo tecnológico permitió que la bici todoterreno se volviera accesible para muchos, con el consecuente costo debido a sus posibilidades mecánicas”.

Sin olvidar otras nuevas tendencias, como las bicis Freak o las Zombie, producto de la imaginación y creatividad de sus autores, una mezcla de cuadros de metal con estructuras clásicas de carreras y combinaciones de piezas originales con detalles de alta tecnología, explica Jeroen van Rooijen.

Bicis urbanas

La típica de carreras con energía eléctica

E-bike
 
La combinación de la bici de carreras y un motor eléctrico compacto permite tener impulso en el momento necesario. La nueva fuente eléctrica permite alimentar una lámpara o efectuar un ascenso sin esfuerzo. (Michele andina/swissinfo.ch)      
 
 
Beaucoup montaient des NéoRétro, des deux-roues modernes inspirés optiquement par des styles d’époques plus anciennes. Le magasin bâlois «Single Speed Bicycles» propose ces produits de niche. Son copropriétaire, Michel Seeliger, explique que «c’est le grand retour au châssis classique en acier qui avait été évincé par les VTT». Ses clients sont des hommes d'affaires, des employés de banque, des architectes ou des juristes de plus de 30 ans, «pour qui le vélo est devenu un style de vie. Ils l’utilisent tous les jours pour aller au travail, mais avec classe, en harmonie avec l’habillement».

Les boutiques de mode profitent aussi de la tendance, bien qu’indirectement. A Berne, il y en a au moins cinq, du magasin de «streetwear» décontracté aux maisons traditionnelles de mode masculine de luxe, à mettre en point de mire le vélo mode. «Le vélo élégant incarne un mode de vie urbaine et ‘cool’, en même temps que la mode vestimentaire est devenue moins formelle. Aujourd'hui, un homme d'affaires peut pédaler jusqu’à son bureau en costume-cravate», note par exemple Jürg Welti chez «Globus Hommes».

«Il y a encore vingt ans, il était impensable de voir un vélo dans un magasin de prêt-à-porter, confirme Marius Graber. Depuis, il a acquis beaucoup de prestige avec l’apparition du monde innovant et sauvage du VTT». Venu des Etats-Unis dans les années 1990, ce dernier a donné une nouvelle impulsion à un marché suisse en crise. «De nouveaux développements techniques ont permis de rendre le tout-terrain accessible au grand public, à condition d’y mettre tout de même un certain prix.»
Renat Kuenzi, swissinfo.ch

LO MAS LEIDO