sábado, 26 de febrero de 2011

ONU presenta programa global de 5 años contra la deforestación

La Organización de Naciones Unidas (ONU) presentó en Ginebra, Suiza, el primer programa global de cinco años para frenar las emisiones de carbono por deforestación. Esta es una de las principales causas del calentamiento del planeta y del cambio climático.



El programa quinquenal pretende colectar y canalizar entre 22 mil y 38 mil millones de dólares para los países que custodian los mayores bosques y selvas del planeta. Esto durante el periodo 2011-2015.

El plan de trabajo de cinco años será la guía de acciones del programa REDD+, que tiene como misión multiplicar los apoyos financieros y técnicos para el desarrollo sustentable de las comunidades más pobres que viven en reservas forestales de todo el mundo.

Con la palabra REDD+, la ONU se refiere al Programa de Colaboración de Naciones Unidas para la reducción de Emisiones de Carbono por Deforestación y Degradación de Bosques en Países en Desarrollo. En este programa trabajan tres de las más importantes agencias de la ONU: la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Aunque el programa REDD+ fue creado en 2008, este primer plan de trabajo para cinco años se considera como un resultado palpable de los acuerdos alcanzados en la Conferencia sobre Cambio Climático COP-16, que albergó Cancún, México, hace casi tres meses, en diciembre de 2010.

La reducción de las emisiones provenientes de los bosques es crucial para frenar el cambio climático, como explica en su presentación el programa de trabajo para cinco años.

“En 2007, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) estimó que el sector forestal y otros sectores que tienen un impacto en el uso de las tierras representan aproximadamente el 17 % de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Tales emisiones se originan principalmente en países tropicales en desarrollo”, indica el documento.

“Se estima que, para el año 2015, se reduzca la tasa de deforestación a nivel mundial en un 25 % y esto sólo será posible si se ponen a disposición de 22 mil a 38 mil millones de dólares entre 2001 y 2015 para incentivos basados en resultados, desarrollo de capacidades y como complemento a otros esfuerzos bilaterales y multilaterales de REDD+”, añade.

Este programa es uno de los más innovadores de la ONU porque combina muchos aspectos técnicos relacionados con la conservación, pero al mismo tiempo exige de mucho trabajo antropológico y sociológico para involucrar a las comunidades originarias de los ecosistemas boscosos en el cuidado de ese patrimonio natural. En América Latina, este programa tiene como unos de sus principales protagonistas a los pueblos indígenas.

Los tres países que fueron fundadores de este programa y que aportaron los primeros cinco mil millones de dólares del fondo son Noruega, Dinamarca y España.

Los primeros países que ya están recibiendo apoyo financiero y asesoría del programa REDD+ son tres de África, tres de Asia-Pacífico y tres de América Latina: República Democrática del Congo, Tanzania y Zambia; Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Vietnam, y Bolivia, Panamá y Paraguay.

En todos los casos el trabajo inicial consiste en ayudar a cada país a desarrollar programas nacionales de freno a la deforestación; preparar técnicos y personal que ayude a conservar el bosque y al mismo tiempo a generar ingresos para sus habitantes, y establecer indicadores o datos con los cuales se pueda medir el avance de los esfuerzos de conservación.

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