Vida verde, vida sana

Es la palabra de moda: saludable. Y en torno a ella ha surgido una nueva forma de entender la alimentación: verde, a ser posible orgánica, de proximidad y, sobre todo, flexible. Así son (y así comen), los flexivegetarianos.


Todo el mundo sabe que necesita cuidarse, pero disfrutar es también una forma de hacerlo". Así explica Núria Coll, periodista, la inquietud por una vida más sana que se ha generalizado en los últimos tiempos. Coll fundó, hace tres años, una revista digital (soycomocomo.es) para dar respuesta a este gusto por la alimentación equilibrada y los nuevos productos.

Pero si algo diferencia a estas ganas de cuidarse de hoy de las del pasado es la flexibilidad. "Nadie puede ser nada al 100%, ni comer todo ecológico u orgánico", asegura Jordi Barri, hijo de la restauradora vegetariana Teresa Carles y uno de los responsables de Flex&Kale, su nuevo espacio en Barcelona. Carles está considerada la introductora en España del flexivegetarianismo, esa nueva forma de cultura healthy que parece adecuarse más a los tiempos que corren. Sin consignas, obligaciones ni afanes de ortodoxia.
Este concepto (mezcla entre vegetariano y flexible) apareció a principios de los 90 para denominar a los vegetarianos no estrictos. En realidad, su filosofía es simple: ¡más vegetales! La dieta puede tener carne y pescado, pero sin ser protagonistas.

Alimentación sostenible

Crudívoros, veganos, ovolactovegetarianos... todos parten de una mentalidad similar, lo que varía es la cantidad de alimentos no vegetales que escogen. En Alemania o Gran Bretaña, los vegetarianos son el 10% de la población. En España, no llega a la mitad, pero está en ascenso.
"La gente se ha hecho más austera -reflexiona Coll- y esto les ha llevado a pensar sobre el impacto que su forma de consumir tiene en el medio ambiente, en cómo se crían los animales o se cultivan los alimentos y en cuántos envases utilizamos".
Todos coinciden: se empieza poco a poco, conociendo, saboreando. Es mejor comprar orgánico y de proximidad, si es posible. "Recuerdo cuando hace años entrabas en tiendas de alimentación sana y no entendías muchas cosas. Pero a mí me encanta la relación con mis clientes", comenta Maica Malavé, dueña de un colmado ecológico.
"Comer está muy relacionado con las emociones -explica la escritora, nutricionista y coach Carla Zaplana-. Hay que olvidar las dietas y pensar en sentirse mejor, en comer sano y natural con lo que tienes a mano. Sin volvernos locos".
Joan Barri y Teresa Carles
Joan Barri y Teresa Carles
Joan Barri y Teresa Carles
  • "La gente quiere cuidarse, pero también disfrutar"
  • Tienen dos restaurantes en Barcelona. Teresa fue una de las pionera del flexivegetarianismo. Su último proyecto se llama Flax&Kale.
En 1979, Teresa Carles y Ramón Barri abrieron en Lleida uno de los primeros restaurantes vegetarianos de Europa, Paradis. "Su vocación era la cocina saludable y llegar a todos los públicos -explica Joan Barri, su hijo, que forma parte del negocio familiar desde 2009-. Ellos eran vegetarianos y su cocina lo era, pero con métodos de elaboración más aperturistas".
El concepto flexivegetarianismo nace con la idea de que la marca de cocina vegetariana Teresa Carles guste a todo el mundo, no solo a los vegetarianos. "Abrimos en 2013 el restaurante Teresa Carles en Barcelona, donde no servíamos carne ni pescado, pero con una carta de tradición mediterránea. La cocina saludable no debe ceñirse al estricto vegetarianismo. Yo soy vegetariano, pero me gusta integrar el pescado azul en mi dieta".

La cocina saludable no debe ceñirse a lo vegetariano de forma estricta.

Su última criatura, Flex&Kale, nace con esta idea: una base de frutas, verduras, cereales, hojas verdes y un 20% de proteínas animales de origen controlado y orgánico, a base de pescado azul. "Una especie de peixetarianismo", dice con humor Joan. El kale, la verdura de moda que da nombre al restaurante, es una col con la misma riqueza que la espinaca.
"Es un superalimento, protagonista de muchos de nuestros snacks deshidratados, cakes y zumos. Las recetas salen de nuestro afán de investigar todas las tendencias. Por ejemplo, la repostería gluten free, o sin cremas o azúcares: tenemos la tarta selva negra con crema de coco, rosquillas con harina de almendras... Tratamos de ser, sobre todo, muy innovadores, ver hasta dónde se puede llegar, más allá del marketing de la cocina sana".
Tienen sus propias plantaciones de kale, pero lo que prima para ellos no es tanto la etiqueta de ecológico como la calidad. "Procuramos que todo sea orgánico y de proximidad -concluye Joan-, que no contenga pesticidas. Pero somos realistas. Creo que la gente es más consciente de que lo bueno no está reñido con lo saludable".
Carla Zaplana
Carla Zaplana
Carla Zaplana
  • "Si sabes escuchar, el cuerpo te pide lo que necesita
  • Nutricionista y coach. Acaba de publicar 'Superfoods, recetas y alimentos del futuro para vivir mejor hoy' (Planeta).
"Siempre me ha interesado la alimentación sana. Pensaba estudiar Administración de Empresas para trabajar en la banca, pero acabé haciendo Nutrición, en Barcelona". Carla Zaplana ha aplicado a su propia vida las ganas de investigar que le han provocado la alimentación y la salud.
"Me interesaban el vegetarianismo, el crudiveganismo, las tendencias ayurveda... Al graduarme, me fui a Estados Unidos, porque me enamoré y seguí a mi pareja. Pero allí, en Carolina del Norte, donde tienen unos altos índices de obesidad, empecé a notar cambios en mi cuerpo, aunque seguía la misma alimentación que en España, mediterránea y equilibrada. Subí de peso, tenía acné, estaba hinchada y me sentía con menos energía".
De nuevo, Carla se puso a investigar. Y se dio cuenta de la importancia crucial que tiene la manera en que están alimentados y criados los animales que consumimos.

Eres lo que comes. Una vez cambias tu alimentación, cambias todo.

CARLA ZAPLANA
Nutricionista y coach
"Pude ver también, claramente, la relación entre la alimentación y las emociones y cómo la primera te puede ayudar a estar bien. Empecé a integrar las verduras crudas. Y descubrí los superalimentos. Fui eliminando la carne a medida que iba incrementando mi consumo de verduras y frutas. Este es el secreto: ir añadiendo lo que te sienta bien y, poco a poco, ir dejando de lado lo que menos te conviene. Crudivegana quiere decir que comes alimentos crudos, pero hay distintos niveles. Yo no lo soy al 100%, no lo como todo sin cocinar".
Esa es la otra definición de Carla: la tolerancia. "No tomo lácteos, ni huevos, ni pescado, ni marisco, ni carne. Pero soy flexible. Lo hago por lo bien que me sienta. ¡Pero me gusta comer! Y si viajo, me gusta conocer la gastronomía. Y eso también me nutre el alma. La carne, eso sí, la como muy poco, tendría que ser algo muy especial. Una vez que haces ese cambio de alimentación, cambia todo. Creo que eres lo que comes, te abres más al respeto del planeta, a la armonía natural. Eso sí, es mejor comer vegetales no ecológicos que no comerlos porque no son ecológicos. No debe ser una excusa".
Lo mismo ocurre, dice, con los superalimentos: "Empieza por los que están más cerca: las setas, los brotes, el polen, el jengibre, los frutos del bosque... Se trata, ante todo, de comer sano y natural con lo que tienes a mano. Sin volvernos locos. Y, si sabes escuchar, el cuerpo te va a pedir lo que necesita en cada momento".
Núria Coll
Núria Coll
Núria Coll
  • "La gente ha empezado a hacerse preguntas sobre lo que come"
  • Periodista, directora y fundadora de una web dedicada a la nutrición.
Hace cinco años, esta periodista fundó la revista digital etselquemenges.cat; hace dos, su versión en castellano, soycomocomo.com.
"Me daba cuenta de que la nutrición no tenía mucho espacio, especialmente como yo la entiendo: saludable, pero sin extremismos -explica-. Por muchas tendencias que haya, existe una filosofía común: dejar los alimentos procesados, la lactosa, el gluten y los azúcares inútiles y comer más frutas y verduras".
Sus revistas digitales cuentan con 120.000 usuarios únicos y 200.000 visitas mensuales. "Nos diferencia un discurso tolerante: llega hasta donde puedas, comer sano no debería suponerte un esfuerzo. Es difícil ser 100% coherente y el perfeccionismo lleva a la ortorexia. Con la crisis, la gente se ha empezado a hacer preguntas. ¿Qué comemos? ¿De dónde viene? Nosotros no prohibimos, invitamos a explorar sin misticismos. Somos gente normal que come... Como todo el mundo".
Maica Malavé
Maica Malavé
Maica Malavé
  • "Quería hacer una tienda apetecible y para todo el mundo"
  • Fundadora y socia de Kiki Market.
Tienda de comida orgánica, ultramarinos moderno, supermercado ecológico... Kiki Market, en una pequeña calle del viejo Madrid, es sobre todo un colmado de toda la vida: a pie de calle, desbordante de fruta y verdura fresca, y con capazos para hacer la compra.
"He proyectado aquí mi forma de ver el mundo. Me gusta que la gente se sienta como en casa y que empiece una alimentación sana -explica Maica Malavé, socia y fundadora.- Yo descubrí hace tres años este tipo de alimentación y me gusta atraer poco a poco a la gente para que cambie sus hábitos, pero no de una forma talibana. No hay que sentir que es una obligación. La base es nutrirse bien. Se trata de cuidarse, no de etiquetas".

Yo descubrí hace tres años este tipo de alimentación y me gusta atraer poco a poco a la gente

MAICA MALABÉ
Por eso Kiki Market se reivindica como una tienda de barrio, no como un establecimiento de moda. "Los clientes son jóvenes concienciados... pero también señoras de toda la vida -cuenta Maica-. Es esencial la relación de confianza. Me gusta que a la gente le apetezca venir a hacer la compra. Yo les aconsejo lo que acaba de llegar, lo que está del día. Es caro, pero es más caro ir al médico. Vendemos productos de verdad. Y, cuando te alimentas bien, comes menos".
Tras esa filosofía de proximidad, late también un sano pragmatismo. "No todo puede ser ecológico o de temporada a rajatabla explica Maica. También tengo arándanos de Chile porque mis clientes me los piden. Es un ecologismo pragmático, que llega a todo el mundo".
Fuente: Mujer Hoy

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