Diez claves emocionales para adelgazar con éxito

Para perder peso de una forma saludable y mantenida en el tiempo es necesario establecer, junto al plan de alimentación hipocalórica y la actividad física, un programa que incorpore nuevos hábitos que promuevan restringir voluntariamente la ingesta de comida, que reduzcan los estímulos que pueden hacerlo fallar (el estrés, ansiedad, síntomas depresivos, consumo de alcohol, hambre, etc.) y que refuerce emocionalmente a la persona para que lo desempeñe con éxito.
«Diversos estudios demuestran que muchas personas después de ponerse a dieta recuperan e, incluso, superan el peso inicial, lo que incrementa su frustración y reduce su autoestima. Por eso, la utilización de técnicas de endoscopia bariátrica es una de las opciones existentes para adelgazar y reforzar emocionalmente al paciente ya que, al reducir la capacidad gástrica, reducen la ansiedad y el hambre, lo que desemboca en una pérdida de peso y mayor motivación para alcanzar el objetivo», ha asegurado el Dr. López-Nava.
Junto a esto, ha indicado que «es incuestionable que para abordar el sobrepeso o la obesidad es necesario un enfoque multidisciplinar. Por este motivo, en nuestra unidad contamos, junto al equipo médico, con profesionales que ayudan a identificar y tratar qué factores psicológicos impiden bajar peso y sobretodo cómo pueden modificar su conducta alimentaria adquiriendo las estrategias y habilidades necesarias para conseguir y mantener un peso saludable».
Estas son las 10 claves emocionales para perder peso con éxito sugeridas por el doctor de la Unidad de Obesidad del Hospital Universitario de San Chinarro:
1. Cambia tu actitud ante la dieta. Antes de empezar una dieta, es importante que nos fijemos en los aspectos positivos que vamos a conseguir, poniendo menos atención a los alimentos que no podremos comer en un tiempo y resaltando las cosas buenas que nos va a aportar en nuestra vida ese cambio de alimentación (conseguiremos adelgazar, mejorará nuestra autoestima, oportunidad de cambiar nuestros hábitos, nos sentiremos más ágiles, nos sentará mejor la ropa...). Piensa en ellos a diario. Te motivará.
2. Ponte pequeños objetivos alcanzables y realistas. Es mucho más gratificante marcarse un pequeño objetivo y comprobar que lo hemos conseguido que marcarse una meta a largo plazo y no obtener ningún feedback hasta el final. Esta forma de enfrentarte a la dieta te ayudará a confiar más en ti y a conseguir mejores resultados.
3. Lleva un cuaderno donde anotes tus logros y dificultades. Te ayudará a conocer tus puntos fuertes y débiles y te comprometerás más con tu tratamiento. Escribe a diario.
4. Haz 5 comidas. Márcate unos horarios estables de comidas, cada 3 horas, e intenta cumplirlos de lunes a domingo. Sentirás que llevas una vida más ordenada, te anticiparás al hambre y por lo tanto, tendrás menos ansiedad.
5. Come despacio. Intenta comer de una forma consciente, enterándote de lo que estás haciendo. Mastica y saborea cada alimento. Olvídate de las prisas. Tu cuerpo necesita que lo calmes 5 veces al día. Si comes despacio, necesitarás menos cantidad de alimento. Además, estarás aprendiendo a concederte un tiempo a ti mismo que te ayudará a reducir el estrés.
6. Cambia de recetas. No comas siempre lo mismo. Busca recetas nuevas que te motiven y te ayuden a disfrutar más con la comida. Comparte esas recetas con amigos y familiares, te motivará ver que a los demás también les agrada la comida saludable. Disfruta cocinando.
7. No te obsesiones con el peso. Pésate una vez a la semana, siempre el mismo día y a la misma hora. Acuérdate de que el peso hay que vigilarlo toda la vida, no sólo cuando estamos haciendo una dieta. Los extremos no suelen ser buenos (no te peses todos los días y tampoco te olvides de tu peso).
8. Haz ejercicio. Busca un deporte que te guste, que sea fácil de incluir en tu vida cotidiana y si es en compañía, mejor. Márcate de nuevo pequeñas metas, alcanzables. Empieza con poco y ve aumentando a medida que te vayas haciendo con la rutina. No te sobrecargues, abandonarás pronto si te supone un sobreesfuerzo.
9. Diviértete. Cuida tu tiempo libre, haz actividades que te resulten placenteras y que te ayuden a evadirte de los problemas. Cuando uno está feliz segrega endorfinas, que son las «hormonas del bienestar». El deporte o los hobbies te ayudarán a segregar endorfinas. Si tu vida está llena de cosas agradables, no necesitarás estar llenando tu estómago a todas horas.
10. Tolera la frustración. No te rindas ante el menor fracaso en la dieta. No necesitas hacerlo perfecto, necesitas mantenerlo en el tiempo. Permítete algún fallo y aprende a resolverlo retomando tu dieta cuanto antes.
Fuente: ABC 

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