domingo, 29 de mayo de 2016

Alemania, ¿una burbuja de empleo?

El número de desempleados alemanes se redujo inesperadamente en abril debido a la recuperación en primavera. El desempleo desestacionalizado total bajo en 16.000 personas hasta los 2,706 millones, según la Oficina Federal de Empleo, con lo que la tasa de paro a escala federal queda el en 6,2% y buena parte del territorio germano presenta datos de pleno empleo técnico. Pero eso no es todo, ya que las empresas alemanas prevén seguir creando empleo. Concretamente, una de cada cuatro planea crear nuevos puestos a lo largo de este año y los sectores más boyantes en este sentido son sin duda el manufacturero y la construcción. Detrás de esta máquina de puestos de trabajo hay una palabra clave: confianza.
El Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo) ha publicado hoy su último índice de confianza empresarial, que sube en mayo hasta 107,7 puntos, desde los 106,7 puntos corregidos de abril, porque «la economía alemana crece a un ritmo robusto». La confianza empresarial en la industria y el comercio alemán ha mejorado en los cuatro sectores principales. En el sector de la construcción el indicador ha alcanzado, incluso, un valor récord debido a que «las empresas están notablemente más satisfechas con su situación actual y son más optimistas respecto a los próximos meses, porque comprueban que la economía alemana crece a un ritmo robusto», ha explicado el presidente de Ifo, Clemens Fuest.
Mientras muchos países europeos quisiéramos para nosotros semejante panorama, hay analistas que advierten que el nivel de récord histórico del empleo en Alemania ocasionará, a medio plazo, problemas de competitividad, por una pura cuestión de consecuencias de la ley de oferta y demanda. Durante los peores años de la crisis Alemania consiguió mantener a flote su competitividad gracias a la flexibilidad laboral y a la moderación salarial, pero la percepción de la crisis parece haber pasado página y los líderes sindicales ya no pueden justificar ante los suyos una prolongación de los sacrificios. Huelgas recientes como las de Verdi, el sindicato de servicios públicos, son un claro síntoma de ello.

El riesgo del crecimiento de los salarios

Expertos de UBS advierten que «el mercado está infravalorando el riesgo a medio plazo de un fuerte crecimiento de los salarios que, con una tasa de paro de apenas 4,2% y una ratio de empleo de casi el 80%, lo que significa un récord histórico de vacantes en el mercado laboral, resultaría fatal en términos de competitividad». La escasa demanda de puestos de trabajo tendría como consecuencia lógica una subida de salarios a medio plazo. UBS calcula que con esta relación entre vacantes y parados, los salarios estarían subiendo en condiciones normales de negociación salarial hasta un 6%, porcentaje que, desgajado de la situación de PIB, supone una seria pérdida de competitividad que duramente podrían soportar las exportaciones.
También cabe reparar en el detalle de la inflación, aparentemente estancada pero que esconde alguna sorpresa. Si se analiza el índice de precios sin contar la energía y los alimentos sin procesar, la inflación está subiendo un 1,2% interanual en Alemania. El deflactor del PIB, a modo de confirmación, ha aumentado un 2,2% interanual en el cuarto trimestre de 2015 (último dato disponible) según Eurostat.
Con estos datos sobre la mesa, el FMI insiste en pedir reformas a Alemania. Prestigiosos economistas como Marcel Fratzscher, presidente del Instituto de Economía Alemana (DIW) y asesor oficial del vicecanciller y ministro de Economía Sigmar Gabriel, advierte que «la gran coalición lleva tres años sin abordar las necesarias reformas, más allá de legislar medidas clientelistas como la jubilación a los 63 años, el salario mínimo o leyes de freno al precio del alquiler». Fratzscher previene contra el estancamiento legislativo.
Fuente> ABC ES

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