sábado, 2 de abril de 2011

Abu Dhabi, la ciudad del exceso

Conoce el destino que no repara en lujo, brillo ni exuberancia



Como una de las ciudades más ricas en la Tierra, Abu Dhabi es el rey del brillo, la exuberancia y lujo. Más allá de los camellos, el sudor que provoca el sofocante calor del desierto y las dunas de arena, la capital de Emiratos Árabes Unidos, es la ciudad del exceso.
 
Lonely Planet, el sitio especializado en guía de turismo recomienda ampliamente este destino para vivir por unos días el estilo de los millonarios.

El templo más caro
 
Si bien no antecede a las antiguas mezquitas de la Meca, Medina ni Damasco, la del venerable Sheikh Zayed se comenzó a construir en 1990, pero se sigue expandiendo cada año, por lo que no se ve que tenga un fin próximo, convirtiéndose en la mezquita más cara.
Su diseño se inspiró en la arquitectura de las mezquitas Mughal y Moorish por los detalles florales. Bajo tus pies sentirás la alfombra más larga del mundo, elaborada por mil 200 tejedores de Persia.

Sobre tu cabeza verás el candelabro de oro y cristales Swarovski, que perdió su título del más grande del mundo por Qatar.

Finalmente la imponente mezquita culmina con un gran domo de mármol sostenido por más de mil columnas con 85 metros de altura, el más grande en su tipo.

¿Cómo llegar? Hay recorridos cada mañana, excepto los viernes. Recuerda que estás en un país Musulmán, por lo que el código de vestimenta es muy estricto con las mujeres, quienes están obligadas en cubrir su cabeza.

 
La montaña rusa más rápida
 
Ferrari World es en sí mismo el parquet temático más grande del mundo, y también de la montaña rusa más rápido del mundo.

Entre jeques árabes petroleros y los amantes de la adrenalina, el Formula Rossa corre a 240 kilómetros por hora en menos de 5 segundos y recrea la experiencia del Fórmula 1.

Luego de volar a una aceleración máxima, tendrás que arreglar tu desaliñada apariencia para no perder el estilo en la ciudad del lujo, pero recuerda la experiencia valió la pena.

 
El hotel más lujoso
Grande, atrevido y audaz: incluso los pasteles que se sirven en el Palacio de los Emiratos están hechos de oro.

Lonely planet describe al autoproclamado siete estrellas Emirates Palace como una mezcla entre un castillo de cuento de hadas de La Bella Durmiente y una cueva de Aladino.
Era el hotel más caro del mundo cuando fue construido, pero aún personifica la real opulencia del Golfo Pérsico, donde el simple hotel representa una atracción.

En el Emirates Palace se pueden recorrer sus fuentes, juegos de agua y grandes zonas verdes, así como cualquier número de corredores pintados de oro en un telón de fondo surrealista con candelabros excesivos, salones, restaurantes y bares, afortunadamente abiertos para los no huéspedes.

Para aquellos con dinero en efectivo suficiente, el Emirates Palace también ofrece el mundo de vacaciones a la medida más caro, en un millón de dólares.

Si el lujo y brillo te rebasan, utiliza tus gafas oscuras para explorar los kilómetros de playas doradas. Además si vienes en diciembre te cegarás por el árbol de Navidad con más joyas en el mundo.

 
Un extra
Abu Dhabi es el hogar de otras exuberantes maravillas. Cuenta con la vajilla más cara del mundo, la torre inclinada hecha por el hombre más alta del mundo y  el  mástil más alto del mundo. Si esto no es suficiente para impresionar, el Burj Dubai (el edificio más alto del mundo), y Meydan (pista de carreras más caras del mundo) se exponen en las inmediaciones de Dubai.


El famoso Burj Al Arab también sirve lo que se dice que es el cocktail más caro del mundo. 


Fuenet: ( El Universal.mx )

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